Una veintena de gasolineras gallegas dispensan ya el diésel a más de 2 euros

El gasoil más caro se vendía este martes en Barreiros y Ortigueira. El más económico, en Rábade. El gasóleo ya es 15 céntimos más caro, de media, que la gasolina y la brecha se ensancha
Estación de servicio con el gasóleo por encima de los 2 euros. J.M. ÁLVEZ
Estación de servicio con el gasóleo por encima de los 2 euros. J.M. ÁLVEZ

La escalada de los carburantes desatada tras el estallido de la guerra de Irán el 28 de febrero continúa y, con ello, se ensancha la brecha entre el diésel y la gasolina. El gasóleo lleva la delantera en Galicia desde el pasado miércoles y este martes la diferencia superaba los 15 céntimos con el litro de gasoil A a 1,822 euros de media frente a los 1,658 de la gasolina de 95 octanos. En apenas una semana, los conductores han tenido que encajar un encarecimiento del 20,5% en el caso del diésel y del 9% en lo que toca a la gasolina. Y el sector no se atreve a hacer pronósticos. "Estamos a un tuit de que o petróleo suba ou baixe", señala el presidente de la Federación Gallega de Estaciones de Servicio (Fegaes), Miguel Ángel Salceda, en alusión a las fluctuaciones experimentadas por el barril de Brent, que tras iniciar la semana pasada en torno a los 77 dólares llegó a rozar los 120 el pasado lunes para moderarse este martes hasta rondar los 90 billetes verdes después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmase que la contienda "ya está casi terminada".

La volatilidad del crudo es el componente que hace fluctuar los precios en los surtidores, determinando entre el 40 y el 50% del precio de los carburantes. El resto viene marcado por los costes de distribución y los márgenes de la estación de servicio, además de por el Iva del 21% y el impuesto especial de hidrocarburos, que suma 0,473 céntimos a la gasolina de 95 octanos y 0,379 en el caso del diésel.

En la jornada de este martes, 20 surtidores gallegos dispensaban el diésel por encima de los 2 euros. El valor más elevado, de 2,151 euros, era el que marcaba Ortegal Oil en Barreiros y Ortigueira. Con esta referencia, llenar un depósito medio de 50 litros salía por 107,55 euros. En la provincia de Lugo, otras tres estaciones —todas de Valcarce— superaban los dos euros en Taboada, Begonte y Ribadeo.

En la parte opuesta de la tabla, el gasóleo más económico de Galicia se comercializaba en el polígono industrial de Rábade. Allí el litro salía a 1,583 euros, de manera que la operación de llenado costaba 79,15. La gasolina también enfila los 2 euros. De hecho, en Santiago, San Cibrao das Viñas y Lalín, Staroil la ofrecían a 1,929 euros, la referencia más gravosa de la comunidad. En cambio, Supeco y Alcampo en Vilagarcía, Plenergy en Silleda y Eroski en Nigrán la dispensaban a 1,519 euros, el nivel más barato.

El sector evita hacer previsiones. "Penso que o peor xa o pasamos e que os prezos se van amortiguar. Non van baixar de golpe", señala el presidente de Fegaes, que lo fia todo "á duración do conflito". Si la contienda se alargase en el tiempo, el sector no descarta que la referencia de 2 euros por litro pudiera generalizarse. Salceda, que llama a la calma, recalca que el abastecimiento está garantizado en el medio plazo, pues el Estado y la industria tienen obligación de contar con unas existencias mínimas de seguridad que equivalen a 92 días de consumo.

¿Por qué el gasoil es más caro que la gasolina y las 'low cost' encabezan los precios más altos?

El presidente de la patronal Fegaes apunta que la demanda está detrás del encarecimiento más pronunciado del gasoil. "A xente está enchendo os depósitos dos seus vehículos, que na súa maioría levan diésel, e tamén os tanques da calefacción", explica Salceda.

En cuanto al hecho de que algunas estaciones 'low cost' estén vendiendo a precios más caros que las abanderadas de las petroleras, las explicaciones son varias. Influye el volumen de rotación, que hace que al dispensar más tengan que reponer existencias con mayor frecuencia, con el consecuente impacto de la subida de las materias primas. Y también incide el hecho de que las petroleras den prioridad a servir a sus estaciones propias, encareciendo el suministro a las estaciones de marcas blancas y 'low cost'.

Las estaciones y el transporte de mercancías piden una rebaja fiscal

Frente a las voces que llaman al Gobierno central a recuperar el descuento de 20 céntimos activado en 2022 para paliar el impacto de la crisis energética detonada por la guerra de Ucrania, la Federación Gallega de Estaciones de Servicio pone el foco en el Iva y el impuesto especial de hidrocarburos. Además de evocar las dificultades que, a nivel informático, entrañó aplicar el incentivo hace cuatro años, el presidente de la patronal incide en que alguna gasolinera del rural "acabou pechando" al tener que adelantar la rebaja a los consumidores debido a que Hacienda abonaba el dinero al sector, en el mejor de los casos, al mes siguiente en base al volumen de ventas.

Lo cierto es que el encarecimiento de la energía está teniendo un efecto en cadena en los sectores productivos. "Muchas empresas pueden no sobrevivir a esta situación", advertía ayer la Federación Gallega de Transporte de Mercancías (Fegatramer), que llama a Estado y Xunta a adoptar "medidas drásticas". Empresas y autónomos avisan del riesgo de "paralización de la cadena de suministro industrial, comercial y alimentaria" en todo el país. Entre las medidas que reclaman figura una rebaja transitoria de la carga fiscal de los carburantes, que suponen el 30% de los gastos de operación del transporte de mercancías y viajeros.

En el sector primario, las quejas se extienden desde el agro hasta la pesca. La Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo señala que el carburante pasó de una media de 53 céntimos por litro en los dos primeros meses del año a rondar el euro en Galicia e incluso superarlo en algunos puntos de Irlanda donde faena la flota, una situación que "podría hacer económicamente inviable la actividad para un número creciente de buques". A esta subida suman el incremento del gas y la electricidad, que amenaza los costes de almacenamiento frigorífico en puerto y los contenedores refrigerados. También lanza un SOS la Federación Galega de Confrarías por la flota artesanal.

Y después de que el gasóleo agrícola se disparase un 40% en una semana, llegando a 1,2 euros, la Coag llama a la CNMC a investigar una posible fijación de precios del gasoil y los fertilizantes, afectados por los problemas en el Estrecho de Ormuz.