La 'venta' del iris a cambio de unas criptos desata la fiebre en España

El desembarco de Worldcoin en Marineda City, en A Coruña, genera colas para intercambiar datos biométricos por tokens ► La Agencia de Protección de Datos investiga ya cuatro denuncias
Usuaria ante un Orb. WORLDCOIN
photo_camera Usuaria ante un Orb. WORLDCOIN

El desembarco de la estadounidense Worldcoin en España ha generado interés entre los ciudadanos dispuestos a hacerse con unas criptodivisas a cambio de vender sus datos biométricos a través del escaneo de su iris. El objetivo declarado de la compañía fundada en 2019 por el consejero delegado de Open AI, Sam Altman —que revolucionó la inteligencia artificial con la creación de Chat GPT—, es construir una criptomoneda biométrica, salvaguardando la identidad de los individuos en un escenario en el que "los robots y la IA ya son capaces de suplantar la identidad de las personas".

La compañía incide en que con el dispositivo de imágenes biométricas personalizado que ha desarrollado es posible "verificar la humanidad y la singularidad de una manera segura y preservando la privacidad".

Ante las largas colas, mayoritariamente de jóvenes, que se forman ante los stand de la compañía —este miércoles la afluencia fue grande en el estreno de Worldcoin en Marineda City, en A Coruña—, la Agencia Española de Protección de datos (AEPD) mueve ficha. Ha abierto una investigación tras recibir cuatro denuncias cursadas en Madrid y Cataluña cuestionando el tratamiento de los datos por parte de la tecnológica con sedes en San Francisco y Berlín.

En agosto, la organización de consumidores Cecu avisó de los riesgos de la cesión de datos biométricos y llamó a las autoridades a tomar medidas para"garantizar la seguridad de las prácticas de Worldcoin".

¿Qué pide la empresa a quienes participan? Como explica la Cecu, tienen que descargarse la aplicación de Worldcoin, generar un código QR y exponerlo frente a un Orb —un dispositivo que escanea el iris y procesa la información—. Una vez que el usuario, que debe firmar un formulario de consentimiento para el uso y tratamiento de sus datos, presenta su ojo ante la máquina se crea un código de iris, de manera que el individuo pasa a disponer de una identidad digital (World ID) en la aplicación. A cambio de esto, aquel que se presta recibe unos tokens en su monedero digital. Este miércoles, el Worldcoin cotizaba a unos 5,87 euros tras revalorizarse un 72% desde finales de año. El lunes superaba los siete euros.

La Cecu avisa que el robo de esos datos puede acarrear graves consecuencias y exponer a las personas a un mayor riesgo de vigilancia. Las autoridades germanas y francesas ya han abierto investigacionies.

A pesar de las advertencias, ayer en el centro comercial Westfield de Glòries de Barcelona decenas de personas, en su mayoría hombres entre 20 y 40 años, acudieron a la llamada de Worldcoin. "Solo tienes que dar tu cara, el código QR aparece directamente en tu aplicación. No tuve que dar ningún dato, ni siquiera mi teléfono", explicó a Efe un veinteañero que al finalizar el proceso acudió con un compañero a una oficina de ciberdivisas ubicada en el mismo recinto comercial para convertir las criptos en efectivo y llevarse dinero.