Las borrascas dejaron en las carreteras autonómicas 1.150 incidencias

Rueda señala que casi todos los problemas han sido resueltos, excepto las afecciones en la AG-46 en Moaña y en la AG-57 en Gondomar
Desprendimiento de parte de un talud de la Autovía do Morrazo. RAFA FARIÑA
Desprendimiento de parte de un talud de la Autovía do Morrazo. RAFA FARIÑA

La cadena de borrascas que azotaron Galicia entre el 1 de enero y el 15 de febrero dejaron una estela de 1.150 incidencias solo en la red autonómica de carreteras, que tiene 5.500 kilómetros de longitud. Desprendimientos de árboles, problemas en el firme, afecciones en los sistemas de drenaje e incluso desprendimientos dejaron las provincias de Pontevedra, con 341, y Lugo, con 301 como las más afectadas, en tanto que en A Coruña los servicios de conservación atendieron 271 incidentes y, en Ourense, 237.

Pasado el temporal, el Gobierno gallego hizo este lunes balance del impacto del mal tiempo en la red viaria. Fue en la reunión semanal del Consello, en cuyo marco el presidente, Alfonso Rueda, observó que "a práctica totalidade" de las 1.150 incidencias han sido "resoltas".

Entre las que quedan pendientes figura levantar un muro de contención que asegure la Autovía do Morrazo (AG-46) tras el desprendimiento de parte de un talud en Moaña, donde el corrimiento de tierras alcanzó una vivienda que estaba en obras. En este caso, la inversión prevista será de 780.000 euros. En la AG-57, en Gondomar, queda asegurar un talud después de que un desprendimiento obligase a cortar un carril el 10 de febrero. El coste de los trabajos asciende a 110.000 euros.

En los casos que sí pudieron ser resueltos, Rueda explicó que tocó acometer la limpieza de restos en las vías, agua en la calzada, retirar árboles y ramas y arreglar pavimentos e infraestructuras para evacuar el agua. El informe también da cuenta de 233 operaciones de viabilidad invernal, como tratamientos preventivos contra el hielo o retirada de nieve.

La gestión de los 5.500 kilómetros se articula en torno a siete contratos de conservación que dividen en siete áreas la comunidad.

Rueda destacó que este año los Orzamentos reservan una dotación histórica de 71,5 millones para mantenimiento de la red viaria, de los cuales 27 millones se reservan para el Plan de reforzos de firme. En paralelo, la Xunta destina más de 13 millones a la inspección y conservación de estructuras y obras de paso en las carreteras autonómicas, abarcando puentes, pasarelas y pasos inferiores.

Priorizar el acondicionamiento de la red

Rueda asumió que las actuaciones forzadas por el temporal suponen "un custo engadido de moitos millóns" a las cuantías presupuestadas cada año para mantenimiento. En todo caso, abogó por priorizar el acondicionamiento de la red existente sobre el desarrollo de infraestructuras nuevas. "Creo que é mellor adiar a execución dalgún tramo novo dalgunha autovía ou dalgunha estrada autonómica e adicarse a manter o que xa temos", indicó Rueda, que recalcó que "gobernar é priorizar recursos".

Y contrapuso la gestión autonómica a la del Gobierno central al señalar que algunas infraestructuras de titularidad estatal, como las autovías que nos conectan con la Meseta, "están nun estado tan deplorable que hai carrís directamente inutilizados". Pese a ello, no percibe "ningunha traza" de que se vayan a "arranxar". Rueda, que aludió a la situación de viales como la A-52 recalcó que tanto Xunta, como concellos y asociaciones de usuarios han "protestado", sin lograr que se ponga remedio.

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