Cuando la memoria baila: una bachata gallega para dar voz al alzhéimer
La bachata se cuela en la tradición gallega y la muiñeira aprende a latir al ritmo de la memoria y del alzhéimer en Son coma un neno, una canción que no se escucha solo con los oídos, sino también con la piel. Detrás del tema está Javier Lorenzo Veloso, fisioterapeuta de profesión y cantautor por vocación, un gallego afincado en Barcelona que ha convertido la música en refugio contra la morriña y en altavoz para quienes ya no pueden alzar la voz.
La canción, escrita en gallego, nace de una sacudida emocional. Durante la pandemia, las imágenes de las residencias de ancianos en los peores momentos del covid-19 dejaron una huella profunda en Lorenzo. No hablaba desde la distancia: por su trabajo ha acompañado a muchos pacientes con alzhéimer y, además, la enfermedad forma parte de su historia familiar.
Su madre sufrió demencia senil. De ahí la necesidad casi urgente de contar lo que a menudo permanece en silencio. "Con esta canción quise dar voz a las personas con alzhéimer y rendir homenaje a quienes las cuidan", explica. "Aunque no puedan expresarse, están ahí, sienten el cariño, el afecto, y de eso habla el tema".
A finales del pasado verano, aprovechando como cada año su estancia en las Rías Baixas, Lorenzo dio un paso más y grabó el videoclip de Son coma un neno, disponible en YouTube. Los jardines de Bonaval, en Santiago, y la playa de Samil, en Vigo, sirven de escenarios a una historia cargada de simbolismo, en la que colaboran el grupo folclórico Colexiata de Sar de Compostela y la academia de baile Balancé.
El vídeo sigue a una mujer en silla de ruedas que emprende un viaje hacia atrás, hasta la infancia que da sentido al título de la canción. En ese recorrido, busca a la persona que la cuida, mezclando pasado y presente, recuerdos difusos y una realidad sostenida por la ternura. "Quise unir esa vuelta a la niñez tan propia del alzhéimer con la relación que mantienen con sus cuidadores", señala el artista, "hablar de su mirada y de la felicidad que sienten cuando se sienten queridas".
Lejos de recrearse en el dolor, Son coma un neno apuesta por la luz. La gaita, los bailarines interpretando una muiñeira y la fusión con la bachata construyen un mensaje esperanzador que culmina con una imagen poderosa: la puesta de sol en Samil, con las islas Cíes recortadas en el horizonte. Un final sereno para una canción que recuerda que, incluso cuando la memoria se desvanece, el afecto permanece.
Conocido por muchos como el Fisio, Lorenzo siempre ha llevado la música muy dentro, aunque su trayectoria vital lo condujo por otros derroteros. "Canto desde que era niño, pero nunca pude dedicarme a ello de forma profesional", reconoce. Aun así, en los momentos que le regala el tiempo, vuelve a lo esencial: papel, lápiz y canciones. Así nació Son coma un neno, un tema con el que no busca aplausos, sino conciencia, y que aspira a recordar la importancia de cuidar, acompañar y amar a quienes conviven con el alzhéimer.
