El depósito de gasoil subió ya 20 euros y el campo y la pesca pagan un 40% más desde el inicio de la guerra

La evolución de los precios de la electricidad apunta a que el recibo de marzo subirá para los hogares con la tarifa regulada
Un conductor en una estación de servicio. ISMAEL HERRERO (EFE)
Un conductor en una estación de servicio. ISMAEL HERRERO (EFE)

La guerra en Oriente Medio ha entrado en su tercera semana sin visos de un inminente final y el impacto en el bolsillo del consumidor y en los costes de las empresas y de numerosos sectores es cada vez más evidente y un poco más pesado. Con ese telón de fondo, el Gobierno central desveló este lunes la fecha en la que pretende aprobar el plan de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas del conflicto bélico. Será este viernes cuando un Consejo de Ministros extraordinario dé luz verde a un paquete de iniciativas sobre las que el Ejecutivo ha dado algunas pistas pero todavía hay muchas incógnitas en el aire.

Lo que parece descartable es que se reediten la bonificaciones sobre el precio del carburante como se hizo tras la detonación de la guerra en Ucrania o se impulse una rebaja fiscal generalizada para aliviar la subida del repostaje. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, dejó entrever que sí habrá alguna medida de alivio en el real decreto que se apruebe –que necesitará el visto bueno del Congreso– pero se ceñirá a los sectores más afectados, citando el sector primario o el transporte por carretera.  

Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron los ataques contra Irán el pasado 28 de febrero, el precio del diésel acumula una escalada de más del 28% en Galicia que ya sitúa el litro al borde de los 1,9 euros de media, si bien en algunos surtidores ya supera los dos euros. Dicho de otra manera, llenar un depósito medio de 55 litros rebasa ya los 103 euros, unos 20 euros más que en la víspera de comenzar la contienda en Oriente Medio. En el caso de la gasolina, la misma operación sale por 95 euros, unos 13 euros más al alcanzar el litro los 1,3 euros de media, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica. La subida se nota en las economías domésticas pero lo sufre más si cabe el transporte.

Impacto en el sector primario

También el campo y la pesca. El gasóleo agrario acumula un repunte de más del 40% desde antes de detonar la guerra, hasta situarse en 1,368 euros de media por litro, de acuerdo con las cifras actualizadas este lunes por el Ministerio de Agricultura y Pesca. En el caso del que propulsa la flota pesquera, el alza también rebasa el 42%, rondando ya el euro por litro. 

El recibo de la luz

A la espera de ver cómo evoluciona el precio del barril de Brent –el petróleo de referencia en Europa, que este lunes seguía por encima de la barrera de los 100 dólares frente a los poco más de 70 a los que cotizaba justo antes de desencadenarse la guerra–, otro mercado al que conviene prestar atención es el del gas, que también se encareció con fuerza tras comenzar los ataques. Y es que influye en el precio de la electricidad en el mercado mayorista y, por ende, en el recibo de los hogares con tarifa regulada de la luz (el llamado PVPC).

El megavatio hora (MWh) pasó de cotizar a una media de 15 euros al día en la víspera de iniciarse la contienda a rozar los 136 euros la semana pasada. Si bien se moderó –hoy está en 49 euros–, la volatilidad amenaza con continuar ante las tensiones geopolíticas y la factura de marzo será más cara. Al respecto, se espera que el plan de medidas del Gobierno contemple una rebaja fiscal sobre el recibo. Una posibilidad sería bajar el Iva, como se hizo cuando la guerra en Ucrania disparó el coste del MW. 
 

Los alimentos, fuera del primer escudo

El impacto de la subida del petróleo no ha llegado a los supermercados tan rápido como a las gasolineras, pero acabará por repercutir en el precio de los alimentos en el supermercado, al igual que el alza de la electricidad y el encarecimiento de materias primas. Sin embargo, salvo novedad, la cesta de la compra quedará fuera del primer paquete de medidas para mitigar los efectos de la guerra en hogares y empresas. El Gobierno descarta, al menos por ahora, bajar el Iva de algunos alimentos básicos, como hizo tras comenzar la guerra en Ucrania. 

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