La alimentación encara nuevas subidas por la guerra tras encarecerse un 30% en cinco años en Galicia

El alza de precios del carburante y de materias primas como los fertilizantes impactará en el ticket del supermercado
 
Una consumidora en una tienda de frutas y verduras. EFE
Una consumidora en una tienda de frutas y verduras. EFE

No hay tregua para el bolsillo del consumidor. El efecto dominó que genera en toda la economía el encarecimiento de las materias primas y del transporte por el conflicto bélico en Oriente Medio amenaza con intensificar más la subida de los precios de la alimentación, un capítulo de gasto con mucho peso para los hogares que acumula en cinco años un repunte superior al 30% en Galicia y que lleva más de una década encareciéndose año tras año. 

Tras la espiral inflacionaria que desencadenó la guerra en Ucrania, la cesta de la compra tipo llegó a encarecerse cerca de un 12% en solo un año. Entre 2022 y 2023 acumuló un alza del 23% por el impacto de la contienda. A partir de ahí, el ritmo de subida empezó a moderarse, pero el coste de llenar nevera y despensa nunca llegó a bajar. En febrero, antes de que el ataque lanzado por Estados Unidos e Israel sobre Irán empezara a despertar el fantasma de otra crisis inflacionaria, el índice de precios de consumo (IPC) alcanzó el 3,6% en tasa interanual, tres décimas más que en enero y el nivel más alto desde junio de 2024. 

La tormenta perfecta

Así se desprende de los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (Ine), que aún no reflejan el impacto del conflicto en Oriente Medio, pues los ataques comenzaron el 28 de febrero. Se espera que las consecuencias de las tensiones bélicas eleven de forma notable la inflación de marzo, por el encarecimiento de los carburantes en las estaciones de servicio; de los recibos por la subida del gas, que repercute a su vez en el precio la electricidad; y también previsiblemente del capítulo de los alimentos y bebidas no alcohólicas.

Y es que la guerra ha desencadenado un cúmulo de circunstancias con capacidad de influir directamente en el precio de la comida en los puntos de venta. Por un lado, la escalada en la cotización del petróleo implica un transporte más caro y la subida de la electricidad impacta en el coste de producción y de fabricación, al igual que los potenciales encarecimientos de materias primas. Uno de los ejemplos son los fertilizantes, que son claves en la producción agroalimentaria y están en torno a un 28% más caros que antes de la detonación de la contienda en Oriente Medio, debido al peso de los países del golfo en el abastecimiento mundial de estos productos.

La duración del conflicto y sus consecuencias determinarán el impacto que llegará a tener en las economías domésticas. Al menos de momento, el Gobierno no contempla incluir en el paquete de medidas que prepara una bajada fiscal para la alimentación, a semejanza del Iva cero que estableció para una lista de productos básicos por la guerra en Ucrania. El Ejecutivo incide en que la situación no es la misma a día de hoy.

Inflación general

El encarecimiento de la cesta de la compra en febrero contribuyó a que el IPC general subiera tres décimas en Galicia, hasta el 2,2%, mientras en el conjunto de España se mantuvo en el 2,3% de media. Pese a que los alimentos subieron la bajada de la luz lo compensó, pero la guerra amaga con elevar el recibo de los usuarios con la tarifa regulada, pues su precio está ligado al coste de la electricidad en el mercado mayorista. 

¿Qué auguran los analistas?

Funcas, el centro de estudios que cuenta en su equipo con expertos en análisis económico, augura que la inflación escalará al menos hasta junio. Tras cerrar febrero en el 2,3% de media en España, prevé que alcance en marzo el 3,6% y supere el 4% en los tres meses siguientes, para empezar a moderarse a partir de ahí. Es su estimación en un escenario central, en el que el precio del petróleo mantenga su cotización en unos 102 dólares en abril y mayo y emprenda un lento descenso desde junio. El el peor escenario contemplado, escalaría hasta el 5% y la media anual sería del 4,3%.

Comentarios