La ley de administración local fijará un mínimo de financiación para los concellos: 100.000 euros

La norma impulsada por la Xunta otorga a la población un peso del 40% en el reparto de fondos autonómicos a los ayuntamientos, en tanto que dispersión y envejecimiento suman un 15,3%. La Fegamp estudiará el anteproyecto para plantear "melloras construtivas"
Alberto Varela y Diego Calvo encabezaron la reunión que mantuvieron en la sede de la Xunta en Santiago
Alberto Varela y Diego Calvo encabezaron la reunión que mantuvieron en la sede de la Xunta en Santiago. LAVANDEIRA

La Xunta garantizará una financiación mínima de 100.000 euros a cada concello "con independencia da súa poboación" a través de la futura Lei de Administración Local de Galicia (Lalga). Lo avanzó este martes el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, tras la reunión que mantuvo con el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), Alberto Varela, para presentarle el anteproyecto, en fase de exposición pública hasta el día 23.

En declaraciones a los medios, Calvo puso el foco en las transferencias de la Xunta a los ayuntamientos, que se seguirán canalizando principalmente a través del Fondo de Cooperación Local (FCL), que este año cuenta con 187 millones (+12%) . Los recursos autonómicos son uno de los tres grandes pilares de los presupuestos municipales. Aportan en torno al 14%. El principal puntal (42%), son los ingresos propios —derivados del Ibi y otros tributos y tasas locales—, seguidos de las transferencias estatales (29%). El conselleiro incidió en que la vocación de la Xunta es "intentar mellorar para todos os concellos" su participación "nos orzamentos da comunidade".

En este sentido, destacó que se fijará "un mínimo" de 100.000 euros anuales en concepto de participación en el FCL. Otra novedad son los criterios para repartir los recursos del fondo incondicionado general del FCL, cuya segunda pata es el fondo para gastos no homogéneos. La población, medida en relación al total de Galicia pesará un 42,2% para el reparto, en tanto que el esfuerzo fiscal relativo —calculado en base a la recaudación de tributos locales y a la renta media municipal— tendrá una ponderación del 20%. Los mayores de 65 años supondrán un 10,2%; la extensión, esto es, la superficie del concello, un 10,3% y la dispersión determinará otro 5,1%. Con un peso inferior, las otras variables en juego serán la población de 0 a 2 años (4,2%), la de 16 a 65 años (3%) y si el ayuntamiento se encuentra o no en situación de reto demográfico (5%), pues al ir perdiendo población también decaen los ingresos fiscales, por lo que la Xunta considera que "hai que primar" a estos municipios.

"Introducimos o mesmo que a Xunta está a demandar ao Estado, como son a dispersión e o envellecemento", indicó Calvo, que recalcó que estos factores "supoñen un gasto adicional", igual que la población infantil.

La Lalga conllevará un incremento de los fondos incondicionados, que los concellos pueden destina a las necesidades que decidan. La garantía de mínimos contará con 20 millones más para evitar que ninguno quede por debajo del suelo común que se fije.

Tras la cita con Varela, en la que estuvo acompañado por la directora xeral de Administración Local, Natalia Prieto, Calvo incidió en que la Xunta está "disposta a escoitar calquera achega" a la que considera "unha boa lei" al ir "na dirección" demandada por "a maior parte dos concellos" y contar con la participación de actores del campo local y de las universidades.

Además, señaló que en la tramitación parlamentaria —que seguirá a su aprobación por la Xunta— "poderanse presentar emendas".

La Fegamp analizará el texto para hacer aportaciones "construtivas"

Por su parte, Alberto Varela volvió a dejar patente el descontento de la Fegamp, deseosa de "participar máis activamente na elaboración" de la Lalga. A partir de ahora, dijo el también alcalde de Vilagarcía, los concellos "examinarán" el texto para presentar alegaciones.

El socialista, que eludió "opinar" sobre el texto al no haber tenido ocasión de analizarlo después de que la Xunta lo publicase este lunes, indicó que tanto los ayuntamientos como los técnicos de la Fegamp examinarán la norma "detidamente" para hacer aportaciones "construtivas" y proponer "melloras".

Fusiones para casos extremos

La futura Lei de Administración Local prevé seguir incentivando las fusiones. Además, facultará a la Xunta para activar alianzas cuando un concello esté en crisis y no pueda hacerse cargo de la prestación de servicios públicos. Calvo incidió en que la norma debe incluir mecanismos "para facer fronte a calquera situación". Eso sí, remarcó que este tipo de fusiones serán "excepcionales", cuando un concello esté intervenido y "non poida prestar os servizos aos seus veciños". 

Calvo, que evocó las integraciones de Oza-Cesuras y Cerdedo- Cotobade, explicó que la Xunta sondeará la predisposición de los municipios limítrofes para buscar "un acordo". Descartó "fusións obrigatorias" como en Italia o Portugal.