El "colapso" sanitario calienta la sesión de control a las puertas de la manifestación del domingo
A las puerta de la manifestación convocada para el domingo en Santiago en defensa de la sanidad pública, la situación de "colapso" denunciada por los coordinadores de los servicios de urgencias de 12 hospitales encendió este miércoles el debate en la sesión de control al Gobierno en el Parlamento.
Mientras la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, denunció la acumulación de pacientes en los pasillos de los hospitales e instó al titular de la Xunta a "exercer de presidente" y adoptar medidas "para acabar co colapso" en urgencias y en atención primaria, el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, vaticinó que el mandatario hará "oídos xordos" ante "o clamor" que, auguró, tomará las calles el domingo.
Frente a estos diagnósticos, Alfonso Rueda reivindicó que su gobierno destina ahora "un 50% máis" a la sanidad de lo que consignaba el bipartito y, desde entonces, ha creado "un 28% máis de prazas" de profesionales.
En relación a este año, Rueda puso en valor las 163 plazas nuevas plazas de médicos de primaria, 90 de enfermería, 36 de médicos para los PAC y tres de fisioterapeutas. El titular de la Xunta, que defendió el sistema público gallego como "unha das mellores sanidades de España", aportó estos datos como muestras de que su equipo trata de hacerlo "o mellor posible, con todas as dificultades e todos os problemas", una vocación gestora que contrapuso con un BNG centrado "na algarada, a incoherencia e a covardía". Y es que reprochó a los nacionalistas "o seu silencio covarde" ante "a actitude" del Ministerio de Sanidade, que esta semana sacó adelante el nuevo Estatuto Marco que regula las condiciones laborales de los sanitarios con el rechazo de los sindicatos de médicos, que reclaman una regulación propia y diferenciada.
En su careo con la líder del primer partido de la oposición, Rueda sostuvo que la sobrecarga a la que se está viendo expuesto el sistema sanitario se debe, en buena medida, a las jornadas de huelga convocadas desde diciembre contra el Estatuto Marco, pues señaló que los paros "están provocando a suspensión de moitísimos actos médicos". "Se quere ser crible, diga algo", instó Rueda a Pontón, ante la que recalcó que "hai centos de médicos en folga e protestando contra un Estatuto Marco que ten que decidir o Goberno central". Convencido de que el discurso del BNG sería diferente si el PP estuviera en la Moncloa en lugar "dos cómplices" del BNG, Rueda volvió a culpar a los del Bloque de ser "mansiños cando miran a Madrid e tan bravos aquí". "As estreladas e as bandeiras do Bloque, cando se trata de protestar contra o Goberno central, gárdanas. Procesión dos caladiños", disparó Rueda, que sostuvo que Pontón "non ten credibilidade" e ironizó con que pretende ejercer "de árbitra de todo".
Pontón recuerda a Rueda que en manos de la Xunta está "mellorar as condicións dos médicos"
Los ataques se sucedieron en una sesión en la que la primera espada del BNG recordó a Rueda que nada "impide" a la Xunta "mellorar as condicións dos médicos", pues el Gobierno autonómico tiene "competencias para facelo". Pero, a juicio Pontón, "as prioridades" de los populares "son outras" y pasan por "deteriorar a sanidade pública para beneficiar á privada". De hecho sostuvo que la Xunta de Rueda tiene "o récord de destinar recursos" a la atención privada, con 341 millones este año, "mentres as urxencias están colapsadas e os profesionais en situación límite". Además, atribuyó a los conservadores el mérito de que en seis años la contratación de pólizas sanitarias privadas aumentase "un 166%" en Galicia, una situación a la que también aludió Besteiro.
Además de instar a la Xunta a "escoitar un pouco máis" a los profesionales y, en particular, a los coordinadores de urgencias "en situación límite", Pontón desplegó varias propuestas, lo que contrapuso "aos exercicios de escapismo e pirotecnia barata" que atribuyó a Rueda. Para atención primaria, el Bloque reclaman "un plan de rescate" dotado de 1.650 millones. En cuanto a los profesionales, los nacionalistas recetan "acabar coa precariedade" y a contratar "máis recursos humanos". La tercera receta pasa por "poñer a funcionar todos os servizos" de mañana, tarde y en fines de semana, "se fai falta", para atajar las listas de espera.
Aprovechando la visita a la Cámara de estudiantes de tercero y cuarto de Eso del IES Fonmiñá de A Pastoriza, que siguieron el debate desde la tribuna de invitados, Pontón reprochó al mandatario que en el centro de salud del concello lucense solo hay pediatra "dous días á semana". Lo hizo para repeler los ataques de Rueda cuestionando su credibilidad. "Cal é a súa, gurú da credibilidade?", ironizó la nacionalista, que defendió que sus compañeros de filas prefieren "estar nas rúas coa xente e cos profesionais que defenden" el sistema público, lo que contrapuso a unos populares a los que "gústalles máis estar nas pancartas coa extrema dereita".
Rueda, que sostuvo que el bipartito "privatizou tres veces más" servicios que el PPdeG en sus 17 años en la Xunta, echó en cara a Pontón que la CIG se haya fijado "como obxectivo paralizar a atención primaria sen demora, aproveitando" la temporada de virus respiratorios, "así como o colapso dos servizos de urxencias" en los hospitales.
Los pellets, el SAF y la Diputación de Lugo se cuelan en el debate
En la animada sesión, no faltó una alusión por parte de Rueda a la reciente sentencia del juzgado de Instancia de Noia que decretó el archivo de la causa abierta por la marea de pellets que llegaron a las costas procedentes de un contenedor que cayó al mar cuando el carguero Toconao navegaba frente a Viana do Castelo en diciembre de 2023. Para desacreditar a Pontón, le echó en cara que entonces augurase que iba a ser "o Prestige de Rueda" y "o dano ambiental máis fondo causado a Galicia dende o Prestige". "Acusáronnos de prevaricar. E agora que?", echó en cara a la nacionalista, que en los últimos días se reafirmó en las declaraciones que hizo en aquel entonces.
El acuerdo que la Consellería de Política Social alcanzó con la Fegamp para mejorar la financiación del Servizo de Axuda no Fogar (SAF) también sirvió a Rueda de munición. "Como lle fastidia que, fronte á algarada, o conflito e a tensión, cheguemos a acordos!", espetó el líder del PPdeG, que retó a la nacionalista a aclarar si instará a los alcaldes del BNG "a que non acepten" el incremento de recursos.
Y no faltó una nueva alusión al apoyo del BNG al PSOE para retener el gobierno de la Diputación de Lugo, pues Rueda acusó a los de Pontón de poner precio "á sua dignidade para blanquear todo o que pasou" en el ente provincial tras el escándalo que llevó a la dimisión de José Tomé como presidente: "500.000 euros e aquí paz e despois gloria". De esta forma aludió al incremento de fondos del Plan Diputación para 2027 que el Bloque habría demandado al PSOE para facilitar la elección de Carmela López como presidenta.
Besteiro culpa al PP de "vampirizar" los servicios públicos y reta a Rueda a explicar su modelo de financiación
Con Galicia situada "como cuarta pola cola" en el ránking autonómico de "retribucións ao persoal sanitario", el secretario general del PSdeG aludió al problema de las listas de espera y al aumento de la contratación de pólizas privadas para culpar a los populares de generar "desafección" hacia la sanidad pública. Haciendo extensivo el diagnóstico a las políticas de vivienda, servicios sociales y educación, José Ramón Gómez Besteiro defendió que el PP, "xunto a Feijóo, vampiriza eses servizos".
Como pilar para que estas coberturas puedan mejorar, el socialista retó a Rueda a aprovechar este momento "histórico" para "falar" de financiación autonómica y llegar a una entente. En un debate de cifras, Besteiro hizo un ejercicio de retrospectiva para tratar de poner en entredicho el rechazo de la Xunta a la propuesta del Gobierno de Pedro Sánchez, que pone sobre la mesa 587 millones más para Galicia en 2027 de los 21.000 millones que repartirá entre todas las autonomías. En concreto, recordó que a finales de 2024 Rueda reclamaba 500 millones más para la comunidad.
Un día después de que el conselleiro de Facenda compareciese en la Cámara gallega para abordar el impacto del plan pactado por el Ministerio de Hacienda con ERC, Besteiro reclamó a Rueda que explique el sistema que defiende. "Chámeme gorrión, pero deame trigo", afirmó el lucense tirando de refranero en un cara a cara en el que instó al presidente a "sentarse" a negociar con Hacienda "como van facer outras comunidades" y a desmarcarse "das instrucións" de Génova y de Feijóo.
A juicio del socialista, si el presidente no desgrana cuáles son las demandas de Galicia es por dos razones: "Ou non ten modelo, ou teno e non o quere amosar". Y de esto último dedujo que los criterios que defiende la Xunta podrían chocar con los intereses de otras comunidades, con lo cual "o argumento da multilateralidade que tanto pregoa, cae". "O que hai, é unha verdadeira mentira", auguró.
El presidente acusa a Besteiro de "defender o indefendible" con la financiación
Rueda recogió el guante afeando al socialista su defensa "do indefendible" en lo que toca a la propuesta de reforma del modelo de reparto, respecto a la que aseguró que solo supondría un incremento de fondos de 400 millones para Galicia y no de 587 millones. Y rechazó que Galicia tenga que conformarse "cunha cantidade pequena", mientras otros territorios se llevan "moitísimo máis". "Claro que me importa, porque o que é de todos repártese entre todos", aseveró.
Además de afear al socialista que no organice "unha manifestación" contra el Ministerio de Sanidad por el Estatuto Marco, que mantiene en pie de guerra a los médicos, instó al secretario general del PSdeG a instar a la ministra Mónica García a "poñerse as pilas" para solucionar la huelga de médicos "dunha vez".
En un careo intenso, en el que caracterizó al lucense como "o máis mandadiño de tódolos mandadiños" del PSOE, reduciéndolo a un mero "recadeiro", afeó a Besteiro su viraje en materia de financiación. Así recordó que cuando a inicios de enero la ministra María Jesús Montero presentó la propuesta llamó a "aceptala" porque "era moi boa". Sin embargo, en los últimos días recomendó negociar para alcanzar los 900 millones. "En que quedamos?", ironizó Rueda.
Pese a admitir que "todo é mellorable", el titular de la Xunta defendió que su gobierno hace "todo o posible" para que los servicios públicos funcionen con "orzamento e estabilidade" como pilares. Una situación que contrapuso con la actuación del Gobierno central. "Nin están dirixidos por corruptos, como o señor Ábalos, nin por incapaces, como estamos vendo co señor Puente, nin por soberbios, como o señor Sánchez", espetó en una intervención en la que volvió a echar en falta explicaciones en torno a la reducción de la velocidad máxima en la línea de alta velocidad Ourense-Santiago. Convencido de que su papel, como presidente autonómico es denunciar "o que non funciona ben", instó a Besteiro a seguir "defendendo o indefendible".
Y no faltó una alusión a la caída este martes en el Congreso del decreto ómnibus, que incluía la prórroga de medidas del escudo social y la subida de las pensiones. "Vimos onte a un goberno chantaxeado e sen punch", señaló Rueda, que diagnosticó que así "non se poden xestionar os servizos públicos".

