lunes. 25.10.2021 |
El tiempo
lunes. 25.10.2021
El tiempo

Gotas para el café...en dosis

Javier Peláez con un puñado de dosis de ''Las gotas del marqués''
Javier Peláez con un puñado de dosis de ''Las gotas del marqués''

La historia de la bodega "Marqués de Vizhoja" de Arbo tiene dos comienzos, uno corresponde al empuje empresarial del abuelo Mariano Peláez Muñoz que en los años 50 escapó de la casa familiar en Castilla para establecerse como tabernero en Bouzas, muy cerca de Vigo. En la taberna vendía unas mil chiquitas de vino Condado cada día y vigilaba de cerca a su hijo con el que discutía por su empeño en "retocar" el vino haciéndolo pasar por un serpentín de frío para mejorarlo.

El segundo momento clave para la empresa familiar estuvo protagonizado por Mariano Peláez hijo, que siguió con la taberna, pero los domingos por la tarde, durante el descanso del negocio, probó con la venta de vino a granel, luego embotellado por él mismo, o el reparto de pollos asados a domicilio en moto "Lambretta" hasta que se decidió a inaugurar un marquesado imaginario, hoy regentado conjuntamente con sus hijos Javier y Jorge.

El marqués imaginario de Vizhoja

Javier Peláez -hijo y nieto de los Marianos emprendedores- inició su relación con el mundo del vino a los 17 años, según explicó a GG, y recordó que su padre participó en un concurso en Madrid convocado por la Unión Española de Catadores, en el que consiguió tres premios cuyo símbolo era una figura de una hoja de vid.

"En el acto de entrega había muchos marqueses bodegueros así que mi padre decidió que a partir de ese momento, sería el marqués de la hora de vid, o de Vizhoja, así que lo registró y quedó como nombre de la bodega y de los primeros vinos propios elaborados todavía con una mezcla de variedades, por lo que no están amparados por la denominación de origen Albariño Rías Baixas", aclaró.

De regreso del acto de entrega de los premios, Mariano Peláez ideó el logotipo de su empresa con la forma de la hoja de vid y el viaje en tren a Vigo también fue suficiente para trazar un proyecto de distribución de vinos hasta las principales ciudades de destino de los emigrantes gallegos, como Madrid, Barcelona, Buenos Aires y otras en Venezuela, Suiza y Bélgica.

Del logotipo del marqués al pazo

En 1975 Mariano Peláez hijo compró nueve hectáreas de terreno y el pazo "La Moreira" a los herederos del marqués que vivía en Arbo, rodeado de cultivos de vino y tabaco y con un gran alcornoque en la entrada principal. El tabernero transformó el secadero de tabaco en bodega, y el pazo en sede del marquesado, con nuevas plantaciones de viñedos de uvas albariñas, "quizá las primeras de toda la comarca", añadió su hijo Javier.

El padre de Javier fue uno de los primeros promotores de la denominación de origen vitícola "Albariño Rías Baixas" aunque mantiene su producción no amparada, con 1,5 millones de litros en la cosecha del último año, con la marca "Marqués de Vizhoja".

Además, la bodega produce vinos con D.O. que llenan de albariño las 300.000 botellas de "Torre la Moreira" y las 10.200 de "Señor de Folla Verde".

La larga historia de la bodega y la transformación de las intalaciones del pazo inicial dejaron inutilizadas, pero bien conservadas, prensas y envasadoras que formarán parte de un "Museo del Vino", que ya tiene en mente la tercera generación de bodegueros, integrada por Javier y su hermano Jorge.

Del pazo a la destilería

Ellos y su padre Mariano serán también los artífices de una nueva etapa en la que la bodega elaborará destilados, sobre todo aguardiente que ya comercializan envasado en bolsitas de una dosis, con 5 mililitros que equivalen a las tradicionales gotas de "caña" u "orujo" para el café.

Según Javier, el plan es que toda España sustituya las gotas sin nombre que mejoran el café de cualquier sobremesa, por las "gotas del marqués" que ya están en el mercado.

Las bolsitas monodosis también contendrán crema de orujo, el "brandy" necesario para elaborar un "carajillo", el ron más socorrido en la zona mediterránea o el anís utilizado en el sur de la península.

"Poco a poco queremos introducir esta cultura del aguardiente y la crema gallegos, para ir desplazando la de las gotas anónimas".

La primera producción comercializada saldrá en el verano y la promoción irá de la mano de la gallega Paula Vázquez.

Gotas para el café...en dosis
Comentarios