El desequilibrio del mercado laboral: 18 trabajadores jóvenes por cada 100 a las puertas del retiro

Galicia tiene cinco veces más cotizantes mayores de 55 años que menores de 25 que llegan
Una joven trabajando en la hostelería. JL OUBIÑA
photo_camera Una joven trabajando en la hostelería. JL OUBIÑA

Las pensiones públicas en España se sufragan con las cotizaciones de los trabajadores. Es lo que se llama sistema de reparto o de solidaridad intergeneracional y, para que pueda mantenerse en el tiempo, será importante que haya suficientes activos en el mercado laboral para financiar con sus cuotas sociales las pagas de los jubilados, que son cada vez más. Pero el envejecimiento de la población en Galicia juega en contra y prueba de ello es que, por cada 100 personas que están cerca del retiro, se cuentan 18 que ingresan al sistema de la Seguridad Social.

El desequilibrio es claro y queda patente en el último informe sobre afiliaciones del Instituto Galego de Estatística (Ige). En concreto, en febrero había 17,7 trabajadores menores de 25 años por cada 100 cotizantes con más de 55 años. Es decir: hay cinco veces más personas próximas a abandonar el mercado laboral y pasar a engrosar la lista de pensionistas que ciudadanos que ingresan como afiliados.

Es lo que se conoce como tasa de sustitución de la población activa, que varía de unas urbes a otras. Vigo y A Coruña son las ciudades gallegas con las mejores ratios, de 18,6 y 18,5, respectivamente. En Lugo es de 16,2 cotizantes menores de 25 años por cada 100 personas mayores de 55. En Santiago, el cambio, es de solo 13,6.

Otro dato indicativo que deja la estadística es que, por cada 100 afiliados menores de 40 años residían en la comunidad 226 trabajadores mayores de esa edad. En el caso del concello de Lugo son 228. Para afrontar el incremento del gasto en pensiones que acarreará la jubilación de la generación del baby boom, la reforma laboral etableció el llamado mecanismo de equidad intergeneracional (MEI), que funciona como una sobrecotización a cargo de empresas y trabajadores para financiar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, esto es, la 'hucha de las pensiones'. Este año, la aportación extraordinaria es del 0,7% del salario bruto. Los empleadores asumen un tipo del 0,58% y el asalariado, del 0,12%. De su lado, los autónomos costean íntegramente el 0,7%. Anualmente, la escala subirá una décima hasta alcanzar los 1,2 puntos en 2029.

FUTURO. Mientras, los millennials, nacidos entre 1981 y 2000, se enfrentarán, con toda probabilidad, a una jubilación distinta a la que conocemos en la actualidad. Si hasta entonces no se producen nuevos incrementos en la edad de jubilación, los jóvenes de hoy en día se jubilarán a los 67 años —65 años en el caso de aquellos que hayan cotizado al menos 38 años y medio—. Pero, además, accederán, de media, a pensiones muy inferiores a las actuales.

En la actualidad hay en España en torno a 20,7 millones de afiliados y se abonan algo más de 10 millones de pensiones contributivas, lo que supone que hay apenas dos cotizantes por cada jubilado. Para mitad de siglo, se calcula que habrá aproximadamente 15 millones de pensionistas.