El PIB gallego crece un 2,6% tras el golpe arancelario

Con la inversión de las empresas como principal motor, la demanda interna tiró del la expansión económica al frenarse las exportaciones
Una joven trabajando en la hostelería en Pontevedra. RAFA FARIÑA
Una joven trabajando en la hostelería en Pontevedra. RAFA FARIÑA

La economía gallega encadena cinco años de crecimiento aunque muestra síntomas de ralentización. El producto interior bruto se expandió en 2025 un 2,6%, dos décimas menos que la media estatal con el frenazo del comercio exterior. Con todo, el diferencial se acorta, pues en 2024 el avance que se anotó el PIB español fue del 3,5%, siete décimas por encima de la cota gallega. En total, el valor de la riqueza generada rozó los 86.001 millones de euros, un nivel histórico. 

El principal catalizador fue la formación bruta de capital, esto es, la inversión de las empresas, que medró un 4,2%, el triple que en 2024. También siguió tirando del carro el gasto de los hogares, con un avance de dos puntos, por encima del crecimiento del 1,6% del ejercicio pasado. En cambio, en un año exento de convocatorias electorales, el gasto de las administraciones limitó su avance al 2,3%, frente al 5,8% del ejercicio anterior. Con estos mimbres, la demanda interna impulsó el crecimiento con un avance del 2,4%.

En cambio, el efecto de las exportaciones en el crecimiento del PIB fue nulo -en 2024 despuntaron un 3,1%-, en tanto que las importaciones presentaron un comportamiento negativo (-0,3%) en un escenario marcado por la guerra arancelaria.

Desde el punto de vista de la oferta, el sector con mayor contribución al crecimiento fue la construcción, cuya producción creció un 7,3%, dos puntos y medio más que en 2024 . Entre los servicios, cuya contribución al PIB se elevó un 2,7%, manteniéndose estable en relación a 2024 (-0,1%), destaca la mejora del comportamiento de las actividades profesionales (+4,3%); las financieras, que se expandieron un 3,4%, y del ramo de las inmobiliarias (+3,9%). 

En rueda de prensa, el conselleiro de Facenda destacó que el crecimiento del 2,6% mejora en una décima la previsión de la Xunta, que subestimó el avance de la inversión empresarial. En cuanto al frenazo exportador, Corgos puso en valor que la demanda externa "resiste", pues pese a verse afectada "por los aranceles del señor Trump", se anotó un avance de dos décimas, mientras a nivel estatal hubo un impacto negativo en el PIB del 0,8%. "A demanda interna relevou á externa como dinamizador do crecemento", resumió el coruñés, que sostiene que desde 2019 el PIB gallego presenta una mayor resiliencia que el estatal, con un diferencial de dos puntos de crecimiento acumulado y unos componentes "máis sostibles".

El comercio exterior presenta signos de mejora

También atestigua un cierto enfriamiento de la economía el indicador que elaboran Abanca y el Foro Económico de Galicia, que apunta a un avance interanual del PIB del 3% en diciembre, una décima menos que en noviembre. Para el conjunto del año, el informe apunta a un crecimiento del 3,2%, “cun comportamento menos vigoroso” en el segundo semestre de las exportaciones. Pero, entre las variables estudiadas, destaca el repunte del 10% de las importaciones de bienes y de un 20% del transporte marítimo de mercancías lo que "permite albiscar certa recuperación do sector".