Alfonso Basterra solicita de nuevo el tercer grado penitenciario

El juez Taín asegura que el padre adoptivo de Asunta pide esta medida de semilibertad para participar en una serie sobre el caso, aunque desde la productora niegan cualquier contacto
Alfonso Basterra, junto a su exmujer, Rosario Porto, en el juicio. EFE
Alfonso Basterra junto a su exmujer, Rosario Porto, en el juicio. EFE

Alfonso Basterra, condenado a 18 años de prisión por el asesinato de su hija adoptiva Asunta en Santiago en 2013, podría salir a la calle si un comité penitenciario aprueba su solicitud para obtener el tercer grado.

De ver satisfechas su pretensiones, el periodista solo tendría que regresar a su celda, en la prisión salmantina de Topas, a dormir. Y el día podía aprovecharlo para participar en una serie sobre el crimen de Asunta, según aseguró el que en su día fuera instructor del caso, el juez José Antonio Vázquez Taín, que apuntó que Basterra estaría negociando un contrato con Bambú Producciones por el que se embolsaría no escasos emolumentos. Sin embargo, desde la productora (creadora de la miniserie El caso Asunta), han desmentido cualquier contacto con el recluso.

No es la primera vez que el padre de Asunta (que de seguir con vida hoy sería una joven de 24 años) solicita el tercer grado, una medida de semilibertad que asiste a los presos que han cumplido al menos dos tercios de su condena.

Ya lo pidió en 2024, aunque en ese caso le fue denegado por la junta de tratamiento del centro penitenciario de Teixeiro (cárcel donde Basterra residió por imperativo legal entre 2013 y 2025), que adujo que no se cumplían dos requisitos esenciales para la concesión de esta medida: arrepentimiento y buena conducta. Además, desde el comité alegaron que su puesta en semilibertad generaría gran alarma social por lo mediático del crimen.

¿Logrará ahora el tercer grado?

Ahora la situación es distinta y, tal y como reconoció el propio juez Taín, hay más opciones de que a Basterra le concedan el tercer grado. Comenzando porque han transcurrido dos años más de condena que en la anterior petición, y porque esta vez la junta encargada de la tramitación del expediente es la de la prisión de Topas, en Salamanca, que evaluará criterios como la buena conducta, el arrepentimiento por los hechos condenados, las posibilidades de reinserción o la alarma social que generaría el hecho de que el recluso pisase la calle.

El padre adoptivo de Asunta lleva justo un año en la prisión salmantina, adonde llegó procedente de Teixeiro tras haber pedido el traslado para estar cerca de una mujer de Salamanca con la que mantendría una relación sentimental que comenzó de forma epistolar cuando Basterra residía en Teixeiro.

Este factor, según comentó el juez Taín en un acto este jueves en Santiago, sumaría puntos de cara a la concesión del tercer grado al favorecer el arraigo. Además, en Salamanca Basterra pasaría más desapercibido que en Galicia. De todas formas, aun en el caso de que la junta penitenciaria aprobase la concesión del régimen de semilibertad, la última palabra la tendría la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.

Libertad segura y absoluta en un lustro

Cabe recordar que Basterra lleva privado de libertad desde 2013, año en que él y su exmujer, la fallecida Rosario Porto, orquestaron un plan para acabar con la vida de su hija adoptiva, Asunta, que contaba con 12 años.

El crimen sacudió a la sociedad gallega y española y los progenitores fueron detenidos tras el velatorio e incineración del cuerpo de la pequeña. El padre estuvo recluido en la cárcel de Teixeiro entre 2013 y marzo de 2025, cuando fue trasladado a Topas, donde está a punto de cumplir un año de estancia. Rosario Porto puso fin a su vida en 2020 en la cárcel abulense de Brieva.

Por tanto, Alfonso Basterra lleva cumplidos más de 12 años de los 18 a los que fue condenado en el juicio, y en poco más de un lustro podrá disfrutar de su libertad.