Rueda: "En Galicia non houbo Koldos nin Aldamas, non temos nada de que avergoñarnos"

El presidente de la Xunta defiende la ·"transparencia" de la contratación en pandemia en una comisión de investigación que tacha de "revanchista" y "partidista"
Alfonso Rueda, durante la comisión. PEPE FERRÍN
Alfonso Rueda, durante la comisión. PEPE FERRÍN

Alfonso Rueda compareció este viernes en la comisión de investigación del Parlamento para afirmar que "todos" los contatos de material y servicios necesarios realizados por la Xunta durante la pandemia "se fixeron de acordo con a lexislación" autonómica y "estatal", siguiendo las "normas marco" y los "provedores de referencia" establecidos por el Gobierno central. Además, recalcó que son procedimientos que "están fiscalizados" cumpliendo las obligaciones de transparencia. "Non houbo Koldos nin Aldamas; en Galicia non sucedeu e non temos nada de que avergoñarnos", zanjó.

La intervención del presidente gallego tuvo la apariencia de un pleno de control. No se la quisieron perder ni la líder del BNG, Ana Pontón, ni el del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, que cuestionaron al pontevedrés específicamente por la adjudicación de "miles de contratos a dedo" por un importe de unos 7 millones de euros entre 2018 y 2024 a Eulen, empresa que en Galicia dirige la hermana de Alberto Núñez Feijóo, Micaela; los "19 millóns" que facturó Universal Support, vinculada a su cuñado, Ignacio Cárdenas, por el seguimiento telefónico del covid pese a ser una compañía de telemárketing "sen experiencia" sanitaria y desarrollar "un labor caótico" con "innumerables queixas sobre garantías laborais"; el "pelotazo de 2 millóns" de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por "facer de comisionista de material sanitario" para Mape, o el pago en los últimos siete años de 782.666 euros en 272 contratos concedidos "a dedo" al hermano de su "man dereita", en alusión a Beatriz Cuíña, secretaria xeral de Presidencia.

Frente a lo que la oposición calificó de "práctica continuada" que "mostra unha utilización fraudulenta dos contratos a dedo", Rueda insistió en que se trata de contratos "auditados" y "dos que podemos responder coa cabeza moi alta", ya que se efectúan "sen favoritismos e con todos os controis que sexan necesarios". Y, en concreto, aludió a que los niveles de contratación con Eulen, "unha das maiores contratistas" del país con la que tienen contacto "administracións de toda España, tamén con contratos menores cando é necesario", arrojan con los gobiernos del PPdeG un "volume total" que es "prácticamente o mesmo, décima arriba ou abaixo", que durante el gobierno bipartito de PSdeG y BNG.

Ana Pontón, durante la comisión. PEPE FERRÍN
Ana Pontón, durante la comisión. PEPE FERRÍN


Entre Santiago y Madrid

Rueda arrancó su intervención queriendo dejar una "defensa xeral" del "prestixio e honorabilidade dos equipos da Xunta", que "non é patrimonio de ningún partido, senón de todos os galegos, e que actúa sometida ao imperio da lei e sen utilizar atallos nin componendas".

Al tiempo, afirmó que este órgano de investigación constituido "cunha inconcreción manifesta"es, en el fondo, "unha ferramenta ao servizo de intereses partidistas" a la que se le ha convocado por "revancha fronte á decisión soberana dos galegos" en las elecciones autonómicas y en un "intento de trasladar a Galicia a toxicidade e leas da política nacional", así como para que Pontón y Besteiro pongan en práctica una "escenificación" de cara a a la asamblea nacional del BNG y el congreso federal del PSOE de este fin de semana.

Tras esto, recalcó que "todos os contratos" que lleva a cabo la Xunta "fanse de acordo con a lexislación e cumprindo con obrígaa de transparencia" que, además, se ha ido reforzando en anteriores legislaturas.

"Todo o sistema de control institucional, en Galicia, si que funciona", remachó en una de sus múltiples referencias a las polémicas en torno al Gobierno de Pedro Sánchez, que arrojó tanto contra el socialista como contra la nacionalista, a la que exigió "coherencia" argumentando que, a diferencia de las "antorchas da inquisición que saca contra calquera cousa que fai a Xunta", en cambio "non ten dez segundos de crítica aos demais" pese a los "escándalos" de un Ejecutivo central que "apoia" el BNG. "Chama a atención que non se diga nada destes sobresaltos" que trascienden "todos os días" y "quéirase facer pasar por escandalosa calquera actuación da Xunta, que actúa escrupulosamente", dijo.

Las alusiones de unos y otros, pues, provocaron que la política estatal estuviera muy presente de nuevo, pese a que Pontón tratara de ceñir el asunto a la Xunta y Feijóo espetando al presidente gallego que "isto non é Madrid". Besteiro, por su parte, le acusó de renunciar a ejercer de titular de a Xunta para reducirse a "vicepresidente" de su jefe de filas, actuando "máis como oposición da oposición que como político responsable para esclarecer os feitos".

"Non estou nunha comisión de difamación, nin para trasladar recados a quen xa non está aquí nin para facer ruído nin fronte a críticas internas", replicó el también líder de los populares gallegos.

En todo caso, Besteiro ligó incluso la voluntad de Feijóo de "fulminar" a Pablo Casado en la presidencia del PP después de que este declarara que su misión era "garantizar que ninguna comunidad gobernada por el PP ha cometido una práctica corrupta o irregular", citó textualmente.

Besteiro, durante la comisión. PEPE FERRÍN
Besteiro, durante la comisión. PEPE FERRÍN

Los sobrecostes del hospital Álvaro Cunqueiro

La reivindicación de las actuaciones por "todos" sus "compañeiros que formaron parte dos sucesivos gobernos" de Galicia y "das decisións colexiadas que adoptamos nos consellos dá Xunta" continuó en lo tocante a la construcción en Vigo del Hospital Álvaro Cunqueiro entre 2011 y 2015, llevada a cabo bajo un modelo público-privado que, según el Consello de Contas, generó un sobrecoste de 470 millones de euros.

Aquí, Rueda se apoyó en las comparecencias en sesiones anteriores del actual conselleiro maior, Juan Carlos Aladro, y su predecesor, José Antonio Redondo, quienes matizaron que, aunque este sistema derivó en un gasto mayor que el previsto –el primero insistió además en que la cifra que debe usarse es la de 165 millones con Iva o 133 millones con Iva en términos de valor neto actual– tampoco había otra opción en un contexto marcado por la crisis económica de 2008 y las nuevas reglas fiscales implantadas en la Unión Europea y España. "Foi construído da única forma posible para cumprir cos obxectivos obrigatorios de déficit publico e de control das contas públicas", incidió el pontevedrés, subrayando que que "la elección era entre que os vigueses tivesen un novo hospital ou que non o tivesen".

Asimismo, indicó que este modelo era una "recomendación" que venía "herdada" de tiempos del bipartito.

"É un centro que demostrou estar á vangarda de España, ser necesario, moito máis da pandemia, e, como membro da Xunta que decidiu construílo nunha época de vacas fracas, estou orgulloso desa decisión e de que se puidese construír", resolvió.


Comparecencia de Feijóo

La aprobación en solitario por parte del PPdeG del plan de trabajo de la comisión y sus comparecencias fue de nuevo punto de fricción. Besteiro afirmó que dio "orde de que non viñesen os verdadeiros involucrados" en todos estos procesos, empezando por el "experto maior" –como el exconselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, calificó a Feijóo este martes– y Pontón exigió al PP "levantar veto do máximo responsable destes feitos, o señor Feijóo", ofreciéndoles el argumento de que "quen non ten nada que ocultar, non ten nada que temer".

Igualmente, la nacionalista protestó por falta de acceso a documentación clave e incluso deslizó que la trasladada entra en contradicción con la que figura en el Portal de Transparencia.

Pero Rueda insistió en negar veto alguno y aseguró que toda la información requerida está disponible en el Sergas, con lo que tachó la petición de una "difamación máis".

Comentarios