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Los efectos de Hugo: dos heridos, cortes de luz y muchos daños materiales

Rescate de embarcaciones en el puerto de Raxo tras el paso de un tornado. RAFA FARIÑA
Rescate de embarcaciones en el puerto de Raxo tras el paso de un tornado. RAFA FARIÑA

 

Dos operarios del Náutico de Raxó tuvieron que ser hospitalizados tras el paso de un tornado

 

jSusto mayúsculo el que se llevaron este viernes los vecinos de las parroquias de Raxó, en Poio, y de Castrelo, en Cambados, donde sendos tornados provocaron importantes daños materiales. Además, en el caso de la villa poiense, donde la manga marina apenas llegó a tocar tierra firme, dos empleados del Club Náutico tuvieron que ser trasladados a un centro hospitalario con síntomas de hipotermia, después de que las rachas de viento hiciesen volcar la embarcación en la que se encontraban, mientras realizaban diferentes tareas en las inmediaciones del muelle. A mayores, también fue necesario remolcar otros tres botes que acabaron volteados por completo.

Se esperaba que la ciclogénesis explosiva Hugo entrase en la tarde de ayer con fuerza en las Rías Baixas. Sin embargo, pocos podían predecir que se repitiese, en parte, la historia vivida a principios de año en Sanxenxo y Meaño, donde un tornado dejó un reguero de graves incidencias en diferentes parroquias. El fenómeno meteorológico se generó ayer poco después de las 18.30 horas, prácticamente de forma simultánea en Raxó y Castrelo. Según explicaron los vecinos, su duración apenas superó los 60 segundos, lo suficiente para hacerse notar.

La manga marina volteó cuatro embarcaciones e hizo volar por los aires contenedores de basura y parte de una terraza

En Poio fue necesario desplegar un espectacular operativo de rescate para socorrer a los dos miembros del Náutico, un hombre y una mujer, a quienes la tempestad sorprendió revisando el amarre de una embarcación situada a pocos metros de la playa. Tal y como señalaron varios testigos, el trabajador, de 54 años de edad y cuyas iniciales son R. F. G., fue el primero en caer al agua. Su compañera, N. G. B., de 31 años, en un intento de ayudarle, corrió la misma suerte. El frío y la baja temperatura del mar en estas fechas provocaron que ambos tuviesen que ser trasladados en ambulancia, aquejados de hipotermia. Los dos pasaron la noche en el Hospital Domínguez de Pontevedra y, en principio, se confía en que se recuperen totalmente, toda vez que no sufrieron ninguna lesión a mayores, según explicaron fuentes consultadas.

Fueron varias las personas que no dudaron en lanzarse al agua para prestar auxilio a los operarios. Entre ellos se encontraba un socorrista. También acudieron al lugar de los hechos Salvamento Marítimo, una embarcación de la Guardia Civil y Protección Civil de Poio.

Otras dos embarcaciones del Náutico de Raxó acabaron semihundidas, al igual que el bote de un marinero. Miembros de la Confraría de Pescadores, entre los que se encontraba el patrón mayor, Iago Tomé, se encargaron de remolcar las naves afectadas. Aunque la manga marina apenas llegó a tocar tierra, sí se hizo notar en el entorno del muelle, levantando por los aires varios contenedores de basura y sillas y mesas de la terraza de un establecimiento de hostelería.

En Cambados se registró un fenómeno similar, que afectó a cuatro viviendas, cuatro galpones y a varios negocios

CAMBADOS. En Cambados, el viento arrancó las uralitas de los tejados de dos talleres, uno de mecánica del automóvil y el otro de aluminio, situados en Xesteiras (Castrelo), algunas volaron hasta la carretera y una de ellas golpeó contra la fachada de una casa, sin causar daños, y también derribó un muro, construido con bloques, que delimita las solares donde se encuentran situados. Ambos se encuentran en el margen derecho de la calzada.

Al otro lado de la vía, levantó la estructura de madera de una construcción deshabitada y sin ventanas, además de hacer volar las tejas de tres viviendas. No se registraron heridos y del operativo de emergencia se encargó la agrupación de Protección Civil.

"Oscureció de repente y volaron tejas por el aire". Tal y como relató una residente en las inmediaciones del recinto portuario, el tornado llegó sin aviso previo. "Estaba lloviendo, oscureció de repente y empezaron a volar tejas", aseguró. Por su parte, un marinero explicó que las cuatro embarcaciones quedaron volcadas "en menos dun minuto".

Más de 500 clientes sin luz. En A Estrada, la caída de un árbol sobre la línea eléctrica provocó una incidencia en el servicio que afectó a 564 clientes del área de la parroquia de Riobó y su entorno, que se quedaron sin suministro desde las 17.40 horas. Al cierre de esta edición, operarios de la compañía Unión Gas Natural Fenosa trataban de reparar la línea para reponer el servicio.

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