La Aemet confirma hasta cuándo seguirá Joseph instalado en Galicia con lluvia y nieve

Una masa de aire gélido deja este martes la cota de nieve por debajo de los 800 metros y hacia el fin de semana Pontevedra será "el sector más lluvioso de Europa"
La borrasca de alto impacto Joseph dejó intensas lluvias este lunes en Galicia. LAVANDEIRA JR. (EFE)
La borrasca de alto impacto Joseph dejó intensas lluvias este lunes en Galicia. LAVANDEIRA JR. (EFE)

La borrasca de alto impacto Joseph parece sentirse a gusto en Galicia, donde permanecerá instalada hasta el jueves dejando lluvia, viento y nieve. El día con mayor inestabilidad, de hecho, será el miércoles, según los pronósticos de la Aemet.

Este martes y este miércoles lloverá sobre mojado en Galicia, que se mantendrá como la zona más afectada por las precipitaciones debido a la elevada humedad de la atmósfera. Es causa de un chorro polar al que el bloqueo entre Groenlandia y Escandinavia obliga a descender de latitud, empujando hacia la Península este carrusel de borrascas. A ello se suma un río atmosférico del Caribe que carga aún más las lluvias. 

Y tras un fin de semana blanco en la montaña de Lugo y Ourense, así como en el interior de Pontevedra, esa masa de aire gélido provocará que la cota de nieve se desplome por debajo de los 800 metros.

En concreto, Aemet indica que Galicia estará este martes marcada por "precipitaciones asociadas a una masa de aire templado y húmedo, con un flujo del suroeste y sur". MeteoGalicia prevé "moita inestabilidade" por la rápida formación de una borrasca en el noroeste y con la entrada de aire frío en altura. No obstante, la alerta roja por lluvias acaba a las tres de la madrugada. Quedan avisos amarillos por viento en tierra y en la costa de A Mariña, con mar combinado, mientras que en todo el litoral de A Coruña y Pontevedra serán naranjas.

La segunda fase, la del miércoles, será "más significativa". Aemet Habla de "un descenso térmico acusado" especialmente en la mitad norte del país, donde los termómetros bajarán de 4 a 6 grados. Para la comunidad, MeteoGalicia pronostica lluvias "localmente treboentas" por la mañana y, por la tarde, chubascos cuya intensidad irá en aumento hacia la noche con la llegada de un nuevo frente. Las temperaturas máximas suben algo, al igual que la cota de nieve.

Las alertas solo siguen en el mar por el viento y las olas, de nuevo amarilla en la costa mariñana y naranja en el resto.

Pontevedra, "el sector más lluvioso de Europa"

A partir del jueves se prevé que este episodio vaya remitiendo, aunque persistirá cierta inestabilidad, sobre todo en áreas montañosas del norte. 

En todo caso, hasta el sábado se esperan precipitaciones muy abundantes en amplias zonas de la Península. El modelo que utiliza eltiempo.es augura acumulados excepcionales, con más de 500 litros por metro cuadrado en áreas expuestas del oeste de Pontevedra, "que será el sector más lluvioso de Europa". En buena parte de Galicia se superarán "ampliamente" los 100 litros e incluso los 150.

Recomendaciones de Protección Civil ante la lluvia y la nieve

En vista de todo ello, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias trasladó una serie de recomendaciones a la ciudadanía, empezando por mantenerse informado de la evolución de los cambios meteorológicos en la Red de Alerta Nacional y del estado de las carreteras en la Dirección General de Tráfico (DGT).

Así pues, ante lluvias intensas como las que seguirán cayendo en Galicia, insta a reducir la velocidad, extremar las precauciones y no detenerse en zonas inundables o donde pueda discurrir gran cantidad de agua para evitar ser arrastrado, una recomendación extensible a la hora de dejar el coche aparcado. Es mejor circular, si es posible, por carreteras principales y autopistas, y no se deben atravesar tramos inundados, porque desconoce lo que puede haber debajo del agua. También conviene alejarse de los ríos, torrentes y zonas bajas de laderas y colinas, evitando atravesar vados inundados.

Y en último caso, en situación de emergencia, "no intente salvar su automóvil en medio de una inundación". Vale más la vida que el coche.

Si el fenómeno principal es una nevada copiosa, si es imprescindible viajar por carretera, hay que ir ir muy atento y con especial cuidado con las placas de hielo. Es útil llevar ropa de abrigo y un teléfono móvil con batería de recambio y/o cargador de automóvil y, de quedarse atrapado, el consejo es permanecer en el coche, con la calefacción puesta, y renovando cada cierto tiempo el aire, ya que lo ideal es informar de lo ocurrido y, salvo que la situación sea insostenible, esperar a que llegue la asistencia, en vez de tratar de resolverlo por uno mismo.

En conducción, es imprescindible disponer de cadenas, o de cualquier otro dispositivo antideslizamiento, sobre todo para viajes por zonas montañosas, y prestar atención en todo momento las instrucciones de los agentes de vigilancia en las carreteras, así como de la información de los paneles de mensajes en carretera.

Un punto clave es mantener la distancia de seguridad con el vehículo precedente y, en presencia de nieve o hielo, se desaconseja hacer adelantamientos, salvo que se trate de vehículos extremadamente lentos y que se disponga de amplio espacio libre al frente. Los conductores de camiones deben evitarlos en todo caso.

Hacerse ver mediante la utilización correcta del alumbrado es importante, al igual que, en un vía desdoblada, circular por el carril derecho. En caso de tener que parar, siempre fuera de la calzada o en el arcén.

No arriesgar la vida por un selfie

Ante fenómenos costeros y fuertes vientos, conviene asegurar puertas, ventanas y todos aquellos objetos que puedan caer a la vía pública y alejarse de cornisas, árboles, muros o edificaciones en construcción o grúas que puedan desprenderse.

En la carretera, los puntos de especial peligro son  la salida de túneles, los adelantamientos y el cruce con vehículos pesados. También la presencia de obstáculos inesperados sobre el asfalto.

En zonas marítimas, es mejor alejarse de la playa y de otros lugares bajos que puedan ser afectados por las elevadas mareas y oleajes que suelen generarse ante la intensidad de vientos fuertes. Se recomienda evitar estacionar los vehículos en zonas que puedan verse afectadas por el oleaje.

Como se vio el mes pasado con la muerte crucerista de 85 años a la que se llevó una ola cuando estaba sacando una foto en la playa de A Concheira, en Baiona, o el del joven italiano que fue rescatado después de que un golpe de mar se lo llevara cerca de la Torre de Hércules de A Coruña, en la zona de la Caracola, "no ponga en riesgo su vida ante las imágenes espectaculares del fuerte oleaje", subraya Protección Civil. 

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