El año trágico de Lugo eleva a 96 las muertes en las carreteras de Galicia
Casi un centenar de personas se dejaron la vida en las carreteras gallegas el año pasado. Y eso solo teniendo en cuenta las vías interurbanas y, además, las víctimas que fallecieron dentro de las 24 horas siguientes al siniestro. El balance provisional trasladado por el ministro del Interior cifra en 96 los fallecidos en accidente de tráfico en Galicia en 2025. Son seis más que el curso previo en una tendencia que carga su peso en Lugo: es la provincia, junto con Barcelona y Santa Cruz de Tenerife, donde más aumentaron los decesos, con diez, hasta alcanzar los 26, un número que no se había visto desde 2016.
Galicia siguió el año pasado el camino contrario a la media de España, ya que, en total, los fallecidos en accidente de tráfico cayeron un 3% hasta conseguir el segundo dato más bajo desde 1960, solo mejorado por el de 2019 aunque descartando, eso sí, la anomalía que representan 2020 y 2021, años marcados por las restricciones a la movilidad de la pandemia. En cualquier caso, Fernando Grande-Marlaska lamentó que los 1.119 fallecidos en 2025 "siguen siendo demasiados, un precio desmesurado para la sociedad".
En España, tres de cada cuatro muertes se produjeron en carreteras secundarias, lo que confirma la peligrosidad de las vías sin desdoblar. Insiste en esa tesis el descenso del número de fallecidos en autopistas y autovías, donde fueron 298, una treintena menos. Lo más habitual fueron salidas de vía (43%), con los choques frontales en segundo lugar (21%).
Destaca asimismo que los turismos –los vehículos también más comunes– acaparan el 47% de los fallecidos. Aunque estos incidentes siguen cebándose en especial con los denominados usuarios vulnerables, con 451 víctimas, el 40%. En conjunto son seis menos que en 2024, pero sobresalen los 304 motoristas finados, que fueron cinco más. En cuanto a los peatones, murieron 103.
El balance recalca que el no uso de accesorios de seguridad continúa cobrándose un elevado número de víctimas mortales: 165 el año pasado. Uno de cada cuatro fallecidos en turismo y furgoneta no tenía puesto el cinturón.
El alcohol y las carreteras secundarias
Grande-Marlaska pronunció "un nuevo y enérgico llamamiento a todos los grupos parlamentarios" para la aprobación "sin más dilaciones inexplicables" de la proposición de ley, en fase de presentación de enmiendas, que pretende reducir el límite de alcohol permitido a 0,2 gramos por litro de sangre y 0,1 miligramos por litro en aire espirado.
Pero las asociaciones de automovilistas también inciden en esa mortalidad en las carreteras secundarias, donde la fundación Race subraya la necesidad de "reforzar" las actuaciones, "mejorando su infraestructura, señalización, mantenimiento y adaptación a las nuevas condiciones de tráfico".
En declaraciones a Europa Press, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, demanda mayor inversión en conservación y ayudas directas para el "rejuvenecimiento del parque móvil", al tiempo que plantea "reflexionar sobre si fue positiva la reducción de eliminación del margen de 20 kilómetros en las carreteras convencionales para realizar adelantamientos unido a que se aumentó la velocidad a la que podían circular los camiones".
Sobre los motoristas, Race pide "seguir impulsando medidas específicas de formación, concienciación y mejora de la convivencia entre los usuarios de la vía".
