La Xunta y el Ayuntamiento de Ourense se alían para bajarle 3 grados a la temperatura de la ciudad

La Avenida Otero Pedraio ourensana acogerá el primer refugio climático urbano de Galicia, aunque Jácome avisa: "No es la panacea"
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, bajo un termómetro que marcaba 50 grados en un día de calor. EP
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, bajo un termómetro que marcaba 50 grados en un día de calor. EP

Ourense, donde la media de las máximas supera los 30 grados en julio y agosto, será el banco de pruebas del primer refugio climático urbano de Galicia. Estará en pleno centro de la ciudad. El objetivo marcado: bajar en torno a tres grados la temperatura superficial.

El punto propuesto para ejecutar la actuación, que se prevé terminar antes de acabar el año, fue la Avenida Otero Pedraio, eje principal de comunicación en el sector oriental de la ciudad. En ella da el sol de pleno a lo largo del día y, además, carece de arbolado. 

En realidad, esta es la tercera y última fase del proyecto impulsado hace más de un año entre la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático y el Concello de Ourense. Tras los 110.000 euros invertidos en el dispositivo portátil y el algoritmo para detectar islas de calor –zonas con una elevada acumulación de radiación en el asfalto y en el hormigón–, la Xunta pondrá ahora, con el convenio firmado este miércoles, otros 340.000 euros para articular un corredor verde en la avenida. Se instalarán jardineras y se reacondicionarán varias isletas, entre otras obras que aportarán sombreado natural y reducirán la impermeabilidad del suelo.

Con ello, se confía en convertir este área en un espacio con una relativa estabilidad climática y condiciones favorables para combatir temperaturas extremas y ofrecer protección a la población, en especial a la más vulnerable al calor, como los niños y los ancianos. 

"Tampoco es la panacea", matizó el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, que duda de que se pueda lograr bajar esos tres grados porque, aunque "son necesarios" para "aliviar" algo el calor, una hilera de árboles no es "una zona frondosa" suficiente. En septiembre de 2024, el Ayuntamiento ourensano pidió ayuda a la Xunta para un proyecto para aliviar los efectos del cambio climático y mejorar la calidad de vida en la ciudad en el que proponía plantar 14.000 nuevos árboles en la urbe con una inversión de entre 8 y 10 millones.

Un modelo para otros lugares

La conselleira Ángeles Vázquez avanzó que la experiencia de Ourense permitirá consolidar una metodología autonómica para la planificación climática urbana y poner sus resultados a disposición de otras ciudades y villas de más de 20.000 habitantes para que puedan replicar el modelo o adaptarlo a su territorio.

Además, recordó que esta obra es compatible con las ayudas que por segundo año consecutivo convocará su departamento este año con un presupuesto de 2 millones de euros para apoyar a los ayuntamientos en la ejecución de distintos proyectos municipales con el objetivo común de ofrecer soluciones frente a los riesgos derivados del calentamiento global, así como para identificar y crear espacios urbanos que actúen como refugio climático tanto para la población como para la biodiversidad.

Comentarios