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La importancia de llamarse ''Galeguesa''

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El chatarrero Roberto Álvarez González de 37 años, decidió hace cinco volverse de Madrid y retomar la vida ganadera de sus abuelos de Celanova y además poner solución a los incendios que de forma periódica asolaban su parroquia natal de Santiago de Amoroce.

Con esa idea, Roberto llegó a un acuerdo con los comuneros de Amoroce (Celanova) y obtuvo el arrendamiento durante 20 años de casi 200 hectáreas de monte comunal para mantener en régimen extensivo una cabaña ganadera y le puso el nombre de "Facenda O Agro", porque "Agro" es el acrónimo de Álvarez González, Roberto y porque ese era el sobrenombre de su abuelo.

Vacas francesas en lugar de autóctonas gallegas


Roberto explicó a GG que iba a comprar terneras de razas autóctonas de Galicia, que están subvencionadas "pero en el camino se me estropeó un tractor y llamé al proveedor de Cataluña para encargarle la pieza dañada pero en la conversación salieron mis planes y tanto hablamos que me convenció de, por lo menos, ir a conocer vacas de la raza francesa saler", explicó.

El ganadero ourensano descubrió que hay vacas "saler" en Australia, Estados Unidos o Irlanda pues la raza procede del Macizo Central de Francia y esto las hace "duras, dóciles, fáciles de cuidar y sólo necesitadas de alimento pues hasta paren ellas solas", agregó Roberto.

En 2005 el ganadero decidió comprar vacas "saler" a pesar de no estar subvencionadas en Galicia y las alimenta con "dieta tradicional" a base de maíz, cebada, trigo y centeno y leche de sus madres.

"Ofrecí la carne, que es sabrosísima, a carniceros y conocidos para que la probasen pero me llamaron loco por intentar vender carne de unas vacas que se crían solas en el monte y sin pienso", continuó.

Carne como la de toda la vida

Roberto tuvo que optar al principio por el autoconsumo y según explicó, la primera vez que se preparó carne de ternero "saler" en su casa, la familia lloró porque el guiso preparado olía y sabía como los de toda la vida en casa de sus abuelos.

Tras la comprobación de sabor y calidad en casa, Roberto decidió repartir lotes de carne para darla a conocer entre amigos, vecinos, e incluso a algún conductor de camión que la llevó para sus clientes.

Todas las dificultades iniciales fueron limándose y comenzaron los pedidos de lotes de carne, por teléfono y a través de su página web por lo que solicitó que se organizase un curso de despiece de carne en el Centro Tecnológico de la Carne de Galicia, instalado en el parque Tecnológico de San Cibrao das Viñas.

"Estuvimos 15 personas aprendiendo a despiezar y yo alquilé un puesto en la plaza de abastos de Celanova, para trabajar por las noches haciendo los lotes que me encargan", agregó.

De lotes de carne a "galeguesas"

Mientras el ganadero celanovense intentaba estrechar contactos con otros ganaderos para asociarse, su hermano de 33 años -cinco menos que Roberto- le propuso que elaborase hamburguesas "que al parecer están muy de moda en Madrid", según le dijo.

Molió la carne, la mezcló con pan rallado, sal, orégano y perejil, le dio forma redonda y empezó a introducirla en los lotes de carne.

Luego un amigo hamburgués le propuso el nombre de "galeguesa" para el nuevo producto y así lo registró "y desde hace un año, en vez de lotes con alguna galeguesa, sólo me piden galeguesas con algo de carne entera", agregó.

Las "galeguesas" de Roberto se venden en fresco, envasadas al vacío,  para consumir en los siguientes 3 a 5 días pero también se pueden congelar y así duran meses, y en ese caso su preparación no requiere descongelación sino que se puede poner directamente en la sartén o en la plancha.

Proyectos sin fin


La idea inicial de Roberto de eliminar los incendios de la zona de Amoroce poniendo el monte comunal en producción, en este caso como pasto para un rebaño de becerros y vacas "saler", está más realizada por lo que se plantea abordar otros sueños del inicio como introducir su carne en los comedores escolares para que sus hijos coman en ellos lo mismo que en su casa.

También piensa ampliar su cabaña a 200 ó 300 cabezas, preparar un obrador con sala de ultracongelado para mejorar el proceso de elaboración y organizar excursiones escolares durante el año 2011 para que los niños conozcan los trabajos de la ganadería.

La importancia de llamarse ''Galeguesa''
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