El depósito de diésel ya supera los 100 euros en más de 700 gasolineras gallegas
La guerra en Oriente Medio se recrudece y, a medida que la tensión crece con ataques a infraestructuras energéticas, escala también la cotización del petróleo. El Brent, el crudo de referencia en Europa, pegó este jueves otro subidón con el que llegó a rebasar ayer la barrera de 110 dólares el barril, alcanzando su nivel más alto desde el año del estallido del conflicto bélico en Ucrania, en 2022. Con ese telón de fondo, todo apunta a que el repunte de los precios de los carburantes para el consumidor final proseguirá. En Galicia, el litro de diésel ya se dispensa a más de 1,9 euros de media, según los datos recopilados del Ministerio para la Transición Ecológica.
Supone un 31% más que en la víspera de empezar el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán el 28 de febrero y el nivel más alto desde noviembre de 2022. Con ese importe en los surtidores, llenar un depósito medio de 55 litros de gasóleo sale ya por algo más de 105 euros.
En unas 700 gasolineras de las 734 que recoge el geoportal de hidrocarburos del ministerio esa operación ya cuesta más de 100 euros, y hay algunos puntos de venta donde ya se acerca a los 120. Y es que en una treintena de establecimientos de la comunidad el diésel ya se vende por encima de los 2 euros y en casi otros tantos estaba cerca de alcanzarlos.
El que tenía este combustible más caro era Grupo Pena en el concello de San Sadurniño (2,149 euros). En el lado opuesto estaba el Eroski de Nigrán (1,679).
¿A cómo está la gasolina?
En lo que respecta a la gasolina 95, ahora menos cara que el gasoil, la subida de precios también ha sido constante desde que detonó la guerra. En la actualidad se surte a una media de 1,778 euros en Galicia, lo que supone un 19% más en estas casi tres semanas de contienda. Se trata del nivel más alto desde septiembre de 2023 y sitúa el coste de un depósito medio de 55 litros en cerca de 98 euros.
La factura varía en función de la gasolinera: las más caras eran las de Valcarce en Rianxo (1,949 euros), mientras se podría repostar a 1,597 euros en una estación de Petroprix en Santiago.
La cotización del petróleo no es el único elemento que determina el precio de los carburantes, pues también influyen el cambio euro/dólar, los impuestos o los costes de distribución, pero en cuanto la materia prima se dispara el reflejo en los surtidores es rápido, lo que se conoce como efecto cohete.