Veinte provincias no llegan a dos cotizantes por pensionista

Ourense y Lugo son las peor posicionadas del país, pero las provincias atlánticas no están en una posición mucho mejor. En Pontevedra la ratio es de 1,7 ocupados por cada perceptor de una paga
Dos personas jubiladas caminan por una calle. EUROPA PRESS
Dos personas jubiladas caminan por una calle. EUROPA PRESS

Con las jubilaciones de la generación del baby boom en curso y la natalidad en horas bajas, el debate sobre la sostenibilidad futura del sistema de pensiones cobra fuerza y los cálculos de organismos como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) indican que, sin cambios en el modelo actual, el gasto en prestaciones pasará de representar un esfuerzo equivalente al 12,9% del PIB en 2022 a superar el 16% en 2050. 

Con un sistema en el que el pago mensual de la nómina descansa, fundamentalmente, sobre las cotizaciones que abonan empresarios y trabajadores y las transferencias que realiza el Estado para cubrir las pensiones contributivas y las asistenciales, el dinamismo del mercado laboral es una de las claves para mantener el sistema a flote en un país que cada vez peina más canas. 

En un 2025 que España cerró con un récord de 21,84 millones de cotizantes, el número de pensionistas también alcanzó su cota más alta, con 9,45 millones de beneficiarios de una paga contributiva. Esto implica que por cada perceptor de una prestación hay un promedio de 2,3 trabajadores en activo. No obstante, el mapa provincial refleja que en España coexisten dos realidades: la del Mediterráneo, el Levante y Madrid, donde los afiliados a la Seguridad Social pesan más en la balanza, y la del interior de España y, sobre todo, del noroeste, donde la situación es la contraria. 

Ratio de cotizantes por pensionista

Las comunidades peor paradas son Asturias, con una proporción de apenas 1,44 cotizantes por cada pensionista y Galicia, con 1,56. Les siguen las vecinas Castilla y León, con 1,7, y Cantabria (1,74). 

La situación más favorable

La radiografía dista mucho de la de Madrid, donde por cada beneficiario de una pensión se cuentan 3,3 ocupados. 

Del análisis provincial se extrae que solo 30 provincias y las dos ciudades autónomas superan el umbral de los dos cotizantes por pensionista. 

Y entre los 20 territorios que no llegan a ese nivel, Ourense, con una proporción de 1,12, y Lugo, con 1,31, son las dos provincias con una situación más crítica. En territorio ourensano, la Seguridad Social atendía en diciembre a 96.517 pensionistas, un 0,7% más que en 2024. En la otra cara de la moneda, la buena marcha del mercado laboral propició que el instituto público ganase un 1,7% de cotizantes, acabando el año con 108.557. En el caso de Lugo, el volumen de beneficiarios de una paga de jubilación, incapacidad o viudedad alcanzó los 96.482 tras experimentar un aumento del 0,1%, mientras que la provincia ganó un 1% de contribuyentes —con la afiliación de trabajadores extranjeros como catalizador— y llegó a 126.282.

A Coruña y Pontevedra no están mucho mejor posicionadas, pues cierran la clasificación de los diez puestos de cola de España con 1,72 y 1,69 trabajadores por cada perceptor de una paga.

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