Los doscientos mil nombres de la guerra
José Ríos Gómez, Manuel Simón Campos 'O Xanoto', Avelino Otero Montes. El horror de la Guerra Civil se expresa en miles de nombres. Los de aquellos que sufrieron la barbarie y que, aún hoy, en muchos casos están pendientes de reparación mientras claman por no caer en el olvido. El Grupo Histagra de la Universidade de Santiago (USC) tiene la encomienda del Gobierno de elaborar su censo en toda España.
Manuel Ponte Pedreira, Antonio Gómez Torres, José García Molares 'O Mundo'. El proyecto, que tiene un horizonte de tres años, abarcará tanto el tiempo de conflicto bélico como el primer trienio de la dictadura de Francisco Franco, hasta 1942, al ser los dos periodos con mayor número de víctimas mortales.
"O reto é importante", admite el historiador Antonio Míguez Macho, responsable, junto al catedrático Lourenzo Fernández Prieto, de dirigir los trabajos.
El objetivo es recopilar la información esencial –nombre, apellidos y apodo; origen, edad, profesión, localidad de residencia; fecha, lugar y causa de la muerte...– de aquellas personas "que non son propiamente vítimas combatentes ou directas da guerra", es decir, de las asesinadas "lonxe da fronte", explica el también decano de la Facultade de Xeografía e Historia. Víctimas "de retagarda".
Joaquín Ballabriega Peralta, Abraham Loriente Sánchez 'El Madrileño', Juan Masa Chamorro. Las estimaciones iniciales, que parten de "estudos realizados a nivel local ou rexional nos últimos vinte anos", calculan que puede haber "aproximadamente unhas 150.000 vítimas" en la zona bajo control golpista y "algo menos de 50.000" en la zona republicana. Pero son eso, "estimacións", recalca Míguez Macho. "Nalgúns casos hai datos incompletos, tamén se utilizan metodoloxías diferentes de contabilización... Por iso era necesario facer este censo, para poder harmonizar as investigacións e para poder cubrir aqueles baleiros que poida haber".
Hasta los campos de concentración nazis
Manuel Gregorio Nieto Morales, David García de Altamira, Manuel Coto Martínez. De hecho, en el Boletín Oficial del Estado que recoge este acuerdo de colaboración con la USC en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática, se distingue entre territorios con listados a priori completos que requieren un trabajo básico de comprobación y filtrado; otros donde esta labor se prevé "intensa"; comunidades como Cantabria, Aragón y La Rioja con censos "incompletos" y donde se requiere trabajo de campo y vaciado de registros civiles y archivos militares, y, por último, zonas donde se parte de cero, como las provincias de Palencia, Zamora, Ávila y Segovia.
Aunque el trabajo también debe trascender las fronteras del país y anotar los españoles fallecidos de los campos de concentración nazis, a partir de las fichas expedidas en Francia por el Ministerio de Excombatientes y Víctimas de Guerra.
Galicia se encuentra en la primera categoría precisamente por la investigación que, según Míguez Macho, acreditó al Grupo Histagra como competente para el encargo. Nacido en 2006 a través de un convenio de las tres universidades gallegas con la Xunta, el proyecto Voces e Nomes lleva casi dos décadas estudiando en profundidad la represión en Galicia durante la Guerra Civil y el franquismo, recopilando datos de las víctimas y, en ocasiones, incluso recuperando sus cuerpos para su restitución a las familias. Gracias a ello, se ha podido confeccionar un censo gallego que en la actualidad se acerca a las 15.000 entradas.
Es el que la Secretaría de Estado de Memoria Democrática toma como referencia para su elaboración a nivel estatal.
Una base de datos oficial
José Callón Peón, Hermenegildo Crespo Velasco, Ramón Serrano Prats. La intención es introducir todo este volumen de información en una herramienta informática, Dédalo, para que constituya la base de datos oficial del Censo de Víctimas de la Guerra de España y la Dictadura. Una plataforma fundamental de cara a apoyar documentalmente la apertura luego de nuevas líneas de investigación acerca de este periodo histórico.
"Tiraremos un pouco da nosa experiencia", apunta el decano. "Fundamentalmente temos fontes de carácter documental, como os arquivos militares, onde figuran os consellos de guerra e causas militares, e outra fonte importante son os rexistros civís de defunción, onde podemos atopar referencias ao que chamamos vítimas de paseos, execucións que se cadra non pasaron por unha sentenza formal".
Pero hay otros rastros que no quedan en el papel. Seguir y contrastar la pista de la "memoria oral" es otra de las tareas. No estarán solos. "O que estamos a facer desde xa é acudir á colaboración de moita xente que traballa nestes temas a nivel local e rexional", como asociaciones y hasta particulares. También recurrirán a los propios familiares de las víctimas.
¿Qué pasa con los desaparecidos?
La búsqueda y exhumación de víctimas es una tarea que, más de 80 años después de terminada la guerra, sigue ocupando a descendientes e historiadores. Pero, a efectos de este censo, no será necesario tener localizado el cuerpo; basta con que la víctima "esté referenciada", concreta el coordinador de la investigación. Cita un ejemplo paradigmático: el caso de Federico García Lorca.
Es un cometido tan "inxente" como "importante", subraya Míguez Macho. "Os pasados traumáticos acompañan a moitos países e é normal que sempre queden cousas por saber. Neste caso, este esforzo vai permitir que un aspecto do coñecemento deste pasado, identificar as súas vítimas, se poida completar".
"Recibir un proxecto destas características é un recoñecemento para a USC e, para os que traballamos nestes temas é, se se me permite dicilo así, un xute de autoestima, porque se nos está dicindo que dende Galicia sabemos facer ben as cousas", celebra el decano de Xeografía e Historia.
La elaboración del censo estará centralizada en el Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais (Cispac), situado en la Cidade da Cultura de Santiago. Míguez Macho y Fernández Prieto contarán con la colaboración de otros dos especialistas del departamento de Historia y, en principio, está contemplada la contratación de un equipo de cinco personas para coordinar los trabajos. El presupuesto reservado, con cargo al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, es de 490.052,05 euros.
"Como historiador, como parte fundadora de Nomes e Voces, como membro de Histagra e como decano síntome orgulloso, pero tamén cun certo sentido de responsabilidade", dice. Francisco Seoane Souto, Martín Dueñas Barros, Benedicto Folia Arias...
El plan es llegar hasta la Transición
Este encargo es un primer paso en el que se dejará "definido" el censo de víctimas entre 1936 y 1942 para, "se así se considera, seguir cos anos seguintes", informa Míguez Macho. Porque el artículo 9 de la Ley de Memoria Democrática, que es el que justifica este proyecto, contempla extender el registro "ata o final da ditadura franquista, incluíndo tamén os anos da Transición".
El listado abarcará tanto a las personas fallecidas y declaradas fallecidas como a las supervivientes que presten su expreso consentimiento.




