Audi rompe tendencias y refuerza su apuesta por los motores diésel
Audi está dispuesta a demostrar que los motores diésel todavía tienen mucha vida por delante y lo hace reforzando la oferta de este tipo de motorizaciones en su gama Q3. Este nuevo propulsor que llega para incrementar la oferta mecánica de la familia de este exitoso SUV es el 2.0 TDI Quattro S Tronic de 193 caballos de potencia y que está disponible tanto en la carrocería SUV como en la Sportback.
Este propulsor de cuatro cilindros y 1.968 centímetros cúbicos desarrolla 400 Nm de par máximo entre 1.750 y 3.250 revoluciones, y se combina de serie con el cambio automático S Tronic de siete velocidades y el sistema de tracción integral Quattro con embrague multidisco de gestión electrónica.
Con esta configuración, el modelo busca ofrecer un equilibrio entre prestaciones, eficiencia y capacidad de tracción, especialmente pensado para conductores que recorren muchos kilómetros al año y lo quieren hacer, además, a bordo de un vehículo que aporta un elevado nivel de confort de marcha.
En términos de rendimiento, el Q3 con este motor acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en 7,2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 221 por hora, con un consumo medio homologado de entre 6,1 y 6,7 litros cada 100 kilómetros.
Gracias a su depósito de 58 litros, puede superar los 900 kilómetros de autonomía, mientras que su capacidad de remolque llega a 2.200 kilogramos con freno, lo que lo convierte en un modelo de extraordinaria versatilidad.
Con una longitud de 4,53 metros, esta nueva variante del Q3 se beneficia de las compactas dimensiones exteriores de toda la nueva generación de este modelo. Así, en cuanto a diseño exterior, destaca la parrilla frontal sin marco, los nuevos faros Full Matrix LED Pro —que ofrecen la posibilidad de configurar diferentes firmas de luz diurna— y unos pilotos traseros OLED unidos por una banda horizontal, con los cuatro aros iluminados en el centro del portón que dan una identidad visual muy marcada por la noche.
La versión Sportback aporta, por su parte, algo menos de altura en la carrocería, pero sin apenas diferencias en lo que se refiere a habitabilidad.
En cuanto al interior, el Q3 apuesta por una arquitectura de pantallas curva que unifica el cuadro digital de 11,9 pulgadas (Audi Virtual Cockpit) y la pantalla táctil central de 12,8 pulgadas, con Android Auto y Apple CarPlay. También hay cargador inalámbrico, tomas USB-C y una franja de botones físicos para funciones rápidas.
Un completo equipamiento de serie
Como equipamiento de serie también incorpora control de velocidad de crucero, aviso de salida de carril, lectura de señales, asistente anticolisión, tráfico cruzado delantero, alerta de fatiga.
Como ocurre con el resto de la gama, esta nueva variante está a la venta en cuatro niveles de acabado —Business, Advanced, S-Line y Blackline—, varios paquetes cerrados de equipamiento, once colores de carrocería y la posibilidad de elegir entre llantas de diferentes tamaños.
El nuevo TDi se suma al diésel que ya se comercializaba de 150 caballos y a las versiones de gasolina TFSI de 150, 204 y 265 caballos de potencia, además del Q3 e-Hybrid de 272.
Los pedidos ya se pueden realizar en los concesionarios de la marca y las primeras unidades se entregarán este verano. El precio de esta versión diésel de 193 caballos parte desde 53.230 euros para el Q3 SUV y 55.130 euros para el Sportback.
