Más de 2.000 animales varados fueron atendidos en Galicia desde 2022

Los cetáceos siguen siendo los protagonistas con un 87% de registros. Un 66% se concentran en las Rías Baixas, sobre todo entre Pontevedra y Arousa y en la costa norte, cerca de Ferrol
Voluntarios de la Cemma examinan un ejemplar de ballena. EFE
Voluntarios de la Cemma examinan un ejemplar de ballena. EFE

El proyecto de red de varamientos de Galicia (Revargal), puesto en marcha en 2022 gracias a la colaboración de las redes de varamientos de España y con el apoyo del Miteco, la Consellería de Medio Ambiente y coordinado por la Cemma, llega a su fin tras cuatro años de intenso trabajo. Durante este tiempo, más de 2.000 animales fueron atendidos, superando con creces la media histórica anual de varamientos, que era de unos 260 animales desde los años 90.

Los cetáceos siguen siendo los protagonistas -con un 87% de registros-, destacando especialmente el delfín común, que pasó del 50% al 73% de los registros. Los varamientos no se distribuyen de manera uniforme: un 66% se concentran en las Rías Baixas, sobre todo entre Pontevedra y Arousa, y en la costa norte, cerca de Ferrol. Además, se ha detectado un pico inédito durante el verano, señalando cambios en el comportamiento o en las condiciones ambientales.

Gracias a la coordinación de la Cemma, Revargal pudo contar con un veterinario especialista a tiempo completo y con técnicos voluntarios, logrando la rehabilitación y liberación de 2 lobos marinos comunes y 24 tortugas marinas. Además, la Cemma impulsó la formación y divulgación, con cursos para centros educativos, voluntariado, Protección Civil y simulacros prácticos en las playas, acercando la conservación marina a la sociedad.

No todo son buenas noticias. La interacción humana sigue siendo una amenaza constante: un 41,4% de los cetáceos evaluados murieron por captura accidental, y se registraron casos de disparos o restos artificiales en el tracto digestivo. Las ballenas, por tamaño y complejidad, continúan siendo un reto especial, como demostraron dos casos recientes con resultados muy distintos según la coordinación y recursos disponibles.

También se registraron tiburones menos habituales, como Sphyrna zygaena u Odontaspis ferox, recordando la riqueza y vulnerabilidad de los ecosistemas marinos gallegos.

Aunque el proyecto oficialmente termina, la red de varamientos coordinada por la Cemma continuará su labor en 2026, porque la protección de la vida marina no entiende de programas ni plazos.

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