Nestlé abandona el mercado de los helados: ¿Qué pasará con Maxibon o Häagen-Dazs?
Nestlé está en un momento de cambios en el que sigue recalculando su ruta para recuperar ventas. La estrategia del grupo pasa por centrarse en cuatro grandes áreas de negocio: alimentos y snacks, café, alimentos para mascotas y nutrición, que suponen en torno al 70% de su facturación. Fuera de la ecuación queda, por lo tanto, el negocio de los helados, que el gigante suizo pretende abandonar.
Son los planes que este jueves trasladó el consejero delegado de Nestlé, Philipp Navratil, en el cargo desde finales del año pasado. La compañía, que tiene como presidente al español Pablo Isla, opera conocidas marcas como Maxibon o Häagen-Dazs a través de la sociedad Forneri, en la que participa con el fondo PAI Partners. La intención de Nestlé es vender su parte y, de hecho, informó de que las negociaciones están "avanzadas". Habrá que ver qué sucede con sus helados más icónicos.
Repliegue en aguas embotelladas
En los planes del grupo también está reducir su presencia en el negocio de las aguas embotelladas y bebidas premium a partir de 2027. Tiene marcas como Aquarel, Viladrau, PureLife, Perrier o San Pellegrino. Ya habría iniciado negociaciones con potenciales interesados para su repliegue.
Nestlé obtuvo el año pasado un beneficio neto de 9.033 millones de francos (unos 9.900 millones de euros al tipo de cambio actual), lo que representa un descenso del 17% con respecto a 2024.