Marta Piñeiro: "Galicia no presenta la incidencia ni los brotes de sarampión de otras comunidades"

La directora del Centro Galego para o Control e Prevención de Enfermidades explica cual es la situación del sarampión en Galicia y reivindica la importancia de la vacunación para erradicar enfermedades

Marta Piñeiro. EP
Marta Piñeiro. EP

El sarampión, una enfermedad que se creía controlada, ha vuelto a transmitirse de forma endémica en 13 países del mundo, entre ellos Francia, Italia o Alemania. En 2024, en la Unión Europea se notificaron 35.212 casos, una cifra diez veces superior a la registrada tan solo un año antes.

España ya no es un país libre de sarampión. ¿Es preocupante?
No es una buena noticia en el ámbito sanitario porque indica que hemos retrocedido respecto a la situación de control de sarampión que habíamos alcanzado. Esto evidencia que el virus ha estado circulando por el país durante un periodo prolongado y el aumento de casos que estamos viendo comenzó a mediados de 2023. Sin embargo, Galicia no presenta la misma incidencia que el resto del país. Si bien a nivel global esto supone un retroceso para la salud pública, debemos transmitir un mensaje de cautela. Nuestra comunidad tiene una alta cobertura de vacunación y no ha registrado los niveles de incidencia ni los brotes ocurridos en otras comunidades. Solo hemos tenido dos casos en 2024. Se han notificado sospechas, pero se han descartado tras los análisis epidemiológicos.

Los datos son llamativos: la cobertura de vacunación estatal es del 96,7% en la primera dosis y del 93,8% en la segunda. ¿Por qué, entonces, aparecen casos?
Nuestra comunidad presenta unos datos de cobertura ligeramente mejores, que se acercan mucho al criterio recomendado de un mínimo del 95%: en la primera dosis alcanzamos un 99% y en la segunda un 94,4%. Sin embargo, el mundo está muy globalizado y viajamos cada vez más. Aunque estemos protegidos de manera general, hay otros lugares con porcentajes mucho menores de vacunación, en torno al 50 o el 60%, donde la circulación del virus es mayor. Además, recibimos personas de otros lugares por turismo o trabajo que podrían llegar infectadas. De hecho, en el contexto nacional, la mayoría de los casos están relacionados con la importación.

"Aunque estemos protegidos de manera general, hay otros lugares con porcentajes mucho menores de vacunación, en torno al 50 o el 60%, donde la circulación del virus es mayor"

¿Cómo se gestiona que la vacunación no impida la transmisión?
Es posible que una persona vacunada se contagie y que, una vez infectada, también pueda transmitir el virus. Sin embargo, gracias a la vacunación, los efectos de la infección suelen ser leves. Esto también supone una dificultad a la hora de frenar la transmisión. El hecho de que los síntomas sean menores a veces complica la identificación de la enfermedad como sarampión. Los signos más característicos aparecen tras los primeros días de fiebre y resfriado, cuando surge el sarpullido rojo, pero la persona puede haber contagiado desde unos cuatro días.No obstante, se está observando que las complicaciones y la transmisión son mucho mayores en personas no vacunadas. De los casos que se están detectando en España, el 70 % corresponden a este tipo de ciudadanos.

¿Galicia tiene plan de contingencia en caso de que surja un brote?
Sí. Existen protocolos de vigilancia a nivel nacional y, por supuesto, Galicia sigue los mismos criterios que el resto de las comunidades. Ante una sospecha de sarampión, cualquier profesional sanitario debe notificarlo, además de iniciar el tratamiento correspondiente y la identificación de los posibles contactos. A partir de ahí, se activa la vigilancia y nos ponemos en marcha. Proporcionamos la profilaxis necesaria, incluida la vacunación cuando está indicada, y revisamos los contactos que también puedan ser susceptibles de vacunarse. Son protocolos que ya estaban establecidos cuando existía el estatus de eliminación. En cuanto empezaron a aumentar los casos en 2023 y 2024, se pusieron en marcha medidas adicionales como la revisión de las coberturas vacunales y la captación de personas no vacunadas o que no habían completado la segunda dosis. Además, se informó a todos los profesionales sanitarios de la situación para que estuvieran alerta ante la posible aparición de casos.

"A estas alturas, nadie puede negar que las vacunas son una de las medidas más coste-efectivas que hay en salud pública y que pueden llegar a erradicar enfermedades, como ocurrió con la viruela"

Ante el aumento de los casos, ¿preocupa el auge de antivacunas?
En nuestra comunidad somos unos privilegiados porque, como digo, contamos con altas coberturas de vacunación, tanto en los calendarios infantiles como en la población adulta. Este es un hecho que refleja la confianza de los gallegos y gallegas en el sistema sanitario. El rechazo a las vacunas es un problema que existe a nivel mundial y que debe combatirse con información veraz: la población tiene que informarse a través de fuentes oficiales y verídicas. A estas alturas, nadie puede negar que las vacunas son una de las medidas más coste-efectivas que hay en salud pública y que pueden llegar a erradicar enfermedades, como ocurrió con la viruela.

¿Qué mensaje enviaría a la gente que es reacia a vacunarse?
El consejo es que se completen los calendarios de vacunación, tanto en la infancia como en la edad adulta, especialmente en el caso de personas que vayan a viajar a países con alta endemia de sarampión o que puedan tener una inmunidad suprimida. Cualquier persona con dudas puede consultar a un profesional sanitario, quien valorará si es necesario completar la pauta o iniciarla de nuevo.

Comentarios